La Lepra mendocina venció 3-0 al Violeta con un doblete de Alex Arce y un tanto de Jonás Aguirre, y se trepó a la cima hasta que juegue Deportivo Maipú y Chacarita.
El gran presente de Independiente Rivadavia se trasladó para Campana este sábado. Sin sufrir y con efectividad desde los once pasos, se impuso por 3-0 a Villa Dálmine para treparse a la punta de la zona B en la Primera Nacional.
Desde los primeros minutos, la Lepra mendocina se adueñó de la pelota. Intentó progresar en el campo sumando pases. Sin embargo, el Violeta iba a tener la primera chance clara con un pase filtrado de Agustín Pereyra para Franco Pulicastro que atoró tiempo Maximiliano Gagliardo.
El visitante contó con pocas chances claras. La única fue en los pies de Matías Reali que definió desviado. Y el complemento seguía la misma línea que la primera parte, hasta que llegó una mano infantil de Fernando Cosciuc. Alex Arce se hizo cargo del penal y con una definición cruzada y precisa rompió el cero.
El local no tuvo reacción tras el gol. Se llenó de imprecisiones y Azul tomó el control total del duelo. Y de un bochazo largo para Arce, el delantero la peleó contra la defensa rival y sacó el latigazo para firmar su doblete. Sobre el final, Jonás Aguirre en un contraataque selló el resultado.
Independiente Rivadavia se llevó los tres puntos de Campana para alcanzar los once partidos sin perder en el torneo y convertirse en el nuevo líder de la zona, por lo menos, hasta que jueguen Deportivo Maipú y Chacarita. Villa Dálmine sufrió su quinta derrota consecutiva.