El Rojo pegó primero y con eso parecía conformarse. Sin embargo, los de Alexander Medina se hicieron de la pelota y dándole unos minutos a los titulares, lograron emparejar el asunto. El 1 a 1 en Avellaneda dejó el clima muy caliente por un lado mientras que el Fortín se retiró pensando en lo que serán las semifinales de la Copa Libertadores
Independiente sumó un nuevo revés como local y llegó a seis continedas sin triunfos. Derrotas con Platense y River, sumado a la caída frente Atlético Tucumán en Vicente López, se mezclaron con empates frente a Huracán y Rosario Central. Vélez, con un muletto, también se llevó un punto del sur del Gran Buenos Aires.
Iban 10 minutos del capítulo inicial cuando Damián Bataliini desbordó por izquierda y mandó el centro para el corazón del área grande. Allí estaba Soñora que empujó ante la marca estéril del jugador de la V Azulada que nada pudo hacer en una situación defensiva desfavorable.
El Fortín intentó empatarlo y estuvo cerca con un cabezazo de Miguel Brizuela en el capítulo inicial. El frentazo, tras un córner desde la izquierda, se fue besando el caño izquierdo del arquero uruguayo, Sebastián Sosa. En la complementaria fue José Florentín quien probó sin ángulo y no tuvo fortuna.
Independiente parecía quedarse con una victoria ajustada, sufrida, y conformista. Medina metió los cambios justos y encontró en Lucas Pratto al hombre experimentado para no quedarse con las manos vacías. Por eso mismo, en el Libertadores de América, dos campeones de ese trofeo repartieron unidades en un pálido 1 a 1.