El Rojo sigue su puesta a punto para un semestre que tendrá a la Copa Libertadores como principal objetivo. Tanto el cuerpo técnico como la comisión directiva saben que el equipo deberá ser animador de todas las competiciones por jugar y tampoco dejan el torneo local de lado, un título que Independiente no gana desde el año 2002. Para eso trabaja Ariel Holan, que va encastrando las piezas para llegar de la mejor forma. Además de los refuerzos, aparecieron las malas noticias. Es que Gonzalo Rehak, arquero suplente de Martín Campaña, tendrá que ser intervenido quirúrjicamente en su hombro derecho.
El uruguayo es, sin dudas, el arquero titular del Rojo. Sin embargo, con la salida de Damián Albil, Gonzalo Rehak se hizo con el puesto del buzo número 12. Pero el juvenil tuvo una desafortunada jugada en los últimos entrenamientos, cuando se sacó el hombro de lugar y tuvo que retirarse de las prácticas con mucho dolor. Los estudios pertinentes arrojaron una lesión que deberá curarse mediante una cirujía, lo que representa una recuperación de entre cuatro y seis meses.
Ante este panorama, el juvenil Franco Vélez sería el reemplazante natural de Campaña. Pero su poco rodaje en primera hace pensar variantes para el arco. La primera opción que apareció fue la de volver a buscar a Albil, aunque el arquero de los joggin ya tendría todo arreglado para sumarse a Aldosivi de Mar del Plata. Por eso, en la sede del Rojo sonó el nombre de un viejo conocido. Se trata de Oscar Ustari, quien recientemente quedó en libertad de acción en Atlas de México. El ex arquero de la selección Argentina es una posibilidad a barajar, pero la relación entre la hinchada y Osky no es la mejor desde que el futbolista le gritó un gol a Independiente atajando para Boca. Todo se decidirá en las próximas horas.
Por otro lado, la llegada de Richard Sánchez y Christian Cueva quedó en suspenso hasta no destrabar una situación judicial que el Rojo tiene con Claudio Ciancia, un integrante de la época de Javier Cantero que embargó los derechos televisivos hasta no compensar una vieja deuda.