Fue un diciembre movido para el mundo Independiente. Es que la obtención de la Copa Sudamericana revolucionó al conjunto de Avellaneda, que en una semana festejó a lo grande, se quedó sin entrenador dos días y en seguida todo volvió a la normalidad con la continuidad de Ariel Holan.
Lo cierto es que a pesar de la desprolijidad de los sucesos, el hincha del Rojo está contento con el presente, y la ilusión del seguimiento deportivo es un hecho.
Muchas hipótesis se barajaron en la última semana con respecto al alejamiento de Holan. Pero con la firma de un proyecto en marcha, que asegura una reestructuración futbolística de las divisiones inferiores a cargo del cuerpo técnico de primera, se aclararon algunas cuestiones que habían puesto en duda al grueso de la gente.
El plantel no se va a desarmar. Esa es una de las charlas que tuvo Holan con Hugo y Pablo Moyano para asegurar su continuidad. En varios medios se viralizó la -falsa- novedad de que el entrenador no tendría en cuenta a varios referentes del plantel (Emmanuel Gigliotti y Juan Sánchez Miño, entre otros). Lo real es que tanto el Puma, como el lateral izquierdo son primordiales en el esquema de Holan y seguirán siendo parte fundamental del equipo. La misma suerte corre Jonás Gutiérrez, otro jugador que la prensa puso en duda sin referencias ni fuentes oficiales.
La cuestión principal para afrontar la Copa Libertadores, más la Recopa ante Gremio y la Suruga Bank en Japón, pasa por la continuidad de Ezequiel Barco. El talentoso volante ofensivo es el único que tiene serias chances de emigrar, pero el director técnico fue tajante: quiere que Barco se quede a jugar todas las copas.
Otro por el que hubo sondeos es Nicolás Tagliafico, pero la oferta realizada por el Ajax de Holanda fue considerada insuficiente, por lo que el capitán del equipo seguirá en Independiente.
En cuanto al mercado de pases, la premisa sigue siendo una sola: calidad por sobre cantidad. El primer nombre apuntado por Holan para reforzar el mediocampo es Fernando Belluschi. El entrenador sabe que el ex River puede adaptarse fácilmente al funcionamiento del juego del Rojo y las negociaciones no serían una traba, todo dependerá de que Independiente venda a algún jugador para obtener dinero fresco y complacer los pedidos del ¿flamante? director técnico.