ITUZAINGÓ: ALGO MÁS QUE UN HINCHA

“Mi pasión por Ituzaingó es de toda la vida. Digo que es una cuestión de sentido de pertenencia”. Las palabras del periodista Diego Brancatelli no esconden el sentimiento irrefrenable por el León Verde. El barrio, los colores y la familia se ven representados en su fanatismo que ahora recorre una etapa nueva en la institución como dirigente. El hombre de 41 años fue uno de los impulsores de la idea de la construcción del polideportivo y sueña con más obras en la cancha y la profesionalización del Departamento de Prensa.

La historia de Branca comenzó como la de cualquier hincha. “Cuando había visitantes lo seguía por todos lados hasta en el Nacional B. La B Metro la viví toda adentro o afuera. Las limitaciones aumentan la pasión, había partidos que éramos un puñado de hinchas locos en estadios adversos. Es muy lindo”, recuerda el panelista de Intratables en América y acto siguiente se describe al momento de ver un partido: “Soy muy tranquilo salvo algún clásico. No soy un Tano Pasman. Sigo muchas leyes en el fútbol y una de ellas es ver el partido al ras del piso, no me gusta verlo desde arriba. Uno cae  en la trampa de las facilidades. Cuando atacamos del lado del Carrefour de la calle Rondoau me paro casi llegando al córner y cuando lo hacemos para el otro lado me pongo detrás del arco en el buffet”. Al sufrimiento le llega la hora cuando no puede presenciar los encuentros y debe optar por otra alternativa para enterarse: “Me pone mal cuando no lo veo. Ahí sí soy más loco. A veces hago un chino para seguirlo. Averiguo en la semana quién televisa y muchas veces te toca ver los partidos diez segundos bien y tres trabados y eso me genera mucha desesperación”.

El nacimiento de su hijo Valentín (el 9 de marzo de 2016¨) le regaló la hermosa tarea de inculcarle el amor por Ituzaingó pero Diego no tiene grandes expectativas: “Será muy difícil para mí lograr que sea del León porque ahora no estamos viviendo en el barrio ni tampoco irá al club. Salvo que sea muy compinche mío y se contagie por el sentimiento. Yo viví ahí y es diferente.  De a poco se lo inculcaremos, si lo adopta lo aceptaré y sino también”.

El rol de Brancatelli como dirigente nació en el pedido de unos terrenos baldíos en el barrio para la realización de un polideportivo propio. El periodista pidió reuniones con María Eugenia Vidal y luego con Horacio Rodríguez Larreta y consiguió la concesión del “predio” por cinco años en comodato con la posibilidad de renovarlo después de árduas conversaciones . “En el club pensé que era el momento de hacer algo. Me pidieron requisitos complejos para la obtención del “campo” y empezamos con la gestión pero sin decir nada porque siempre hay malos intencionados que ponen palos en la rueda. Fuimos de reunión en reunión y la carpeta ya medía 50 centímetros de alto. Llegó el turno de los agrimensores, midieron la extensión del terreno y nos citaron para la firma de contrato. Si pude conseguir eso sin ser nada, me propuse a ayudar más de cerca”, relata el hacedor de la idea y comenta sus pensamientos hacia futuro: “Está mi compromiso pensando en la profesionalización de prensa y comunicación, redes sociales y página web. Como socio también propuse mejorar las instalaciones de la cancha que están en un estado de abandono. Ahora necesitamos tres cosas: tiempo de trabajo como plomeros, gasistas, albañiles; materiales como cemento, cal, arena o pueden también donar plata a una cuenta que es exclusivamente destinada a la remodelación del estadio y del polideportivo”.

UN CUENTO DE FONTANARROSA. El ascenso de Ituzaingó a la Primera C en 2017 quedará en el recuerdo de Diego Brancatelli por el gran desenlace de novela del partido ante Liniers en la pelea con Leandro Nicéforo Alem por el título. “Si Fontanarrosa estuviera vivo haría un cuento con esa definición. Por la cancha, por la historia de la cancha torcida, lo loco que era, cómo se dio: atajó un penal nuestro arquero, penal sobre la hora y terminaba. Si lo metía ascendías y sino no. Una locura. Nos tiramos al piso, nos revolcamos. Lloré mucho y fue un gran desahogo”, revive el logro del León Verde.

¿PRIMERA O ASCENSO? “Me gustan los dos tipos de fútbol pero son dos cosas diferentes: uno es como manejar un Formula 1 y el otro un Turismo Carretera. Uno es un hotel cinco estrellas y el otro es un camping. Aunque si te gusta vacacionar te vas de cualquier forma”.

¿Y EL PERIODISMO? “Me gusta más el periodismo del Ascenso, los partidarios de cada equipo que los oficiales o grandes. Hay un 20% de mierda, basura, busca pleitos, vende humo, que tranzan, que cobran por decir cosas. Hay algunos que hablan o escriben cualquier cosa. Me gusta más escuchar una transmisión de Laferrere. Hay muchas transmisiones buenas como Platense a lo Ancho. Me encantan. Cuando escucho a uno que gana un palo y critican a uno y después se dan vuelta y halagan. Eso lo detesto. Hay que bancarse todo”.

Acerca de Francisco Alí 13601 Articles
Nació un día después del gol del Diego a los ingleses pero llegó justo para el postre contra Alemania Federal. El fútbol es su vida. Escribe de la misma manera que juega: excelente. Por eso es crack. Los Piojos y Atlético Madrid son su debilidad. En 2005 fundó esta locura llamada Vermouth Deportivo.
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