INDEPENDIENTE: EL RESPETO

Independiente logró la mayor goleada de la historia de la Copa Argentina al derrotar por ocho tantos contra cero a Central Ballester, equipo que milita en la Primera D de nuestro fútbol. Los goles de Martín Benitez, en tres ocasiones, Silvio Romero, en dos oportunidades, Fernando Gaibor, Maximiliano Maza y Carlos Benavidez le dieron el triunfo a los de Ariel Holan, que avanzaron a la siguiente instancia.

No bien terminó el partido en el Estadio Antonio Romero de Formosa, decretando el pasaje del Rojo a los 16° de final donde enfrentará al ganador de San Martín de San Juan y Brown de Adrogué, las redes sociales se llenaron de comentarios lapidarios por la actitud de los jugadores de Holan, tildándolos de cancheros y soberbios ante un equipo de la última categoría de los afiliados a AFA.

Ahora bien, los mismos que se «solidarizaron» con la goleada que recibió el Canalla, pidiéndole a los de Primera haber puesto un freno cuando el partido ya estaba resuelto, son los que aplauden al Barcelona o Real Madrid, cada fin de semana, por convertir seis, siete y ocho goles; los mismos que aplauden el Gen Guardiola de «ir siempre al frente, sin importar el marcador» son los que criticaron el accionar de los de Avellaneda.

No obstante, y en la opinión de este escritor, faltarle el respeto al rival no es convertirle una abultada cantidad de goles y continuar yendo al ataque así fueran 30 minutos del segundo tiempo y el encuentro estuviese 7-0. Todo lo contrario. Faltarle el respeto al rival sería comenzar con el toqueteo intrascendente, jugando como si fuese un amistoso y no dando el máximo rendimiento posible, porque eso implicaría soberbia y arrogancia, desmereciendo a los contrarios.

Sin guardarse nada durante los 90 minutos, Independiente demostró toda su categoría y poderío pero siempre dentro del marco de «lo correcto». En ningún momento el Rojo abusó de los lujos por el simple hecho de producir euforia en sus hinchas. Los de Avellaneda jugaron los 90 minutos como correspondía, respetando a sus rivales y al campeonato organizador. Por eso, lejos de faltar el respeto, lo de Independiente merecería ser imitado.

 

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.