¡Tremendo partido en el Libertadores de América! El Rojo igualó 1 a 1 con Gremio y pasó de todo. Luan convirtió para el equipo brasileño y Fernando Gaibor empató con un tiro libre que rozó en Cortéz. El quiebre de la noche estuvo en la polémica expulsión de Emmanuel Gigliotti luego de que el árbitro corrobore la jugada mediante el VAR. Todo se definirá el próximo miércoles en Porto Alegre.
El Libertadores albergó una nueva noche de copa y los condimentos no faltaron para semejante cóctel futbolero. Fuegos de artificio dieron rienda suelta a la salida de los equipos y todas las cabeceras del estadio lucieron un lleno total para recibir con aplausos al equipo de Ariel Holan, el hombre que le devolvió la identidad al hincha de Independiente.
Todo el encuentro fue fabuloso. De ida y vuelta y con una actitud insuperable de parte de ambos elencos. Pero el primer tiempo fue de lo mejor para aquel espectador neutral que se sentó en su sillón a ver la final de la Recopa Sudamericana. Si bien Gremio comenzó con el dominio de la pelota, fue el Rojo quien tuvo las chances más claras. Un cabezazo de Maxi Meza al travesaño, un buscapié que Martín Benítez no llegó a conectar y un buen remate de Nicolás Domingo que se fue apenas desviado, fueron las ocasiones más peligrosas para los locales.
Independiente volvió a demostrar el compromiso, la actitud y la intensidad que lo caracteriza desde hace ya mucho tiempo, y con la cual el hincha se siente plenamente representado. Pero tanta dinámica desembocó en una salida apresurada de Fernando Amorebieta. Luan aprovechó la desafortunada pifia de la defensa y a los 21 minutos puso el 1 a 0 en la primera ocasión de gol que tuvo la visita. Luego apareció la grieta del partido. Porque a los 27, Gigliotti fue en busca de un pase frontal y al forcejear con Kannemann, el defensor de Gremio recibió un codazo sin intención del delantero. El árbitro Roddy Zambrano no dudó en amonestar al Puma, pero luego de observar el VAR, cambió su decisión y expulsó al 9 del Rojo.
En medio de las protestas, se diluía el primer tiempo. Pero la verticalidad que muestra el juego de Independiente, aún con un jugador menos, concluyó en un tiro libre que Fernando Gaibor -flamante refuerzo- propinó de manera exquisita para que la pelota se desvíe en Cortéz y se cole dentro de la red. Con el 1 a 1 se fueron al descanso luego de una primera mitad a todo trapo.
El segundo tiempo fue más chato en cuanto a generación de peligrosidad. El Rojo sintió la desventaja numérica en sus futbolistas y se fue cansando a medida que pasaban los minutos. Bustos salió acalambrado, Leandro Fernández, Nico Domingo y Fernando Amorebieta terminaron amonestados, y Martín Campaña estuvo firme en alguna oportunidad aislada de Gremio, que jugó 70 minutos con un jugador de más. El resultado se mantuvo y, dadas las circunstancias, los dos equipos se fueron conformes.
La sensación fue que Independiente pudo haber ganado el partido con superioridad si no fuera por la expulsión tempranera de Gigliotti. El último campeón de la Copa Libertadores no mostró la jerarquía que supo dar el año pasado y el Rojo parece avanzar en crecimiento futbolístico en cada partido. Todo se definirá el próximo miércoles en Brasil y, para la alegría del futbolero, se espera que repitan el juego mostrado en Avellaneda.