Nochebuena suele ser en el 99 porciento de los casos un día de paz, amor, felicidad y prosperidad. Tal vez la historia cambia cuando en las mesas familiares alguien discute de fútbol o de política pero, en este caso, el asunto se picó en pleno derbi de Turquía.
La noche de Estambul recibía al clásico entre Fenerbahce y Galatasaray. El 0 a 0 dejó a ambos en lo más alto del torneo y, para sumarle un agregado, esta semana volverán a verse las caras por la Supercopa de Turquía. Eso sí, el juego ya empezará muy caliente.
El juego sin goles tuvo un episodio donde Alexander Djiku empujó en el aire a Mauro Icardi que, claramente, perdió estabilidad. El argentino terminó chocando peligrosamente contra el poste y, afortunadamente, sólo quedó en el dolor y algún que otro moretón a futuro.
Sin embargo, Galatasaray se hizo eco de esa jugada, reclamó por la pena máxima y lo dejó asentado para el próximo partido. Quien recogió el guante fue la figura del Fenerbahce. Y Edin Dzeko, calentó aún más la Navidad deslizando: «Icardi se golpeó con la cabeza el palo y lo subieron a Instagram, lloraron por el penal, típico de ellos, es vergonzoso».
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