El Globo volvió a los entrenamientos en La Quemita y dejó una imagen más que llamativa. El arribo de dos cameruneses ante la falta de refuerzos fue como una alarma para propios y extraños incluso cuando se hablaba del posible retorno de Ramón Ábila y de lo imposible que era pagar la transferencia de Fernando Zampedri para reforzar el plantel. Sin embargo, con el correr de las horas, las dudas se disiparon en Parque Patricios.
Huracán comenzó con los trabajos de pretemporada y, antes de partir hacia Mar del Plata, intentó reacomodar sus piezas. Con Juan Manuel Azconzábal como nuevo entrenador, el Quemero no contó entre sus filas con el juvenil Javier Iritier que con tan sólo cinco partidos en Primera División no acordó su continuidad y su representante podría vincularlo con Talleres de Córdoba. Otro que es casi un hecho que no seguirá es José San Román quien estamparía su rúbrica con Newell´s Old Boys una vez que el elenco rosarino solucione sus conflictos económicos.
La intención para mejorar el promedio fue potenciar el ataque. La ilusión de repatriar a «Wanchope» fue más una utopía que una realidad. El primer nombre que surgió fue el de Zampedri pero Atlético Tucumán manifestó que no se desligará de sus hombres importantes. De esta forma surgió la posibilidad de quedarse con el camerunés, Arounda Dang Bissene, premiado como Balón de Oro en su patria. El joven delantero finalmente fue aceptado por el «Vasco» pero para que trabaje con la Reserva. Quien lo acompañó, un defensor de 20 años llamado Fabrice Ambassa, recibió el pulgar bajo y deberá buscar nuevos rumbos.
Huracán, sin refuerzos y con bajas, comenzó su trabajo y el sábado viajará rumbo a Mar del Plata donde ya tiene acordado un amistoso con Quilmes. Sin embargo, para que su estadía en La Feliz sea idem faltará que a Azconzábal le refuerzen la delantera.