Los Colorados tuvieron que esperar más de la cuenta pero demostraron ser una torcida que no se da por vencida. El vuelo de Aerolíneas Argentinas que trasladaba a Martín Sarrafiore desde Buenos Aires a Porto Alegre salió con demora por los bancos de niebla que dificultaban las tareas del aeropuerto. No obstante, pasadas las diez de la noche, el juvenil del Globo aterrizó en tierras brasileras y generó la ovación del público que aguardaba por la promesa del fútbol sudamericano.
Sarrafiore hizo inferiores en Huracán y se trataba de un proyecto más que interesante para el club de Parque Patricios. No obstante, el Quemero disputó la Copa Ipiranga en diciembre pasado logrando un formidable tercer puesto que le trajo más dolores de cabeza que alegrías. El Sport Club Internacionale puso su mirada en el jugador del equipo porteño y comenzó las negoaciaciones para contratarlo.
Seducido por la oferta, tanto el juvenil como su representante, acordaron la incorporación al elenco brasilero. La dirigencia del Globo, ofuscada por el accionar, tomó cartas en el asunto y reclama en primer lugar que las tratativas se iniciaron fuera del término que impone FIFA. Sin embargo, Marcelo Medeiros, el presidente del club Colorado, no teme por ninguna demanda tal como informan los matutinos de Porto Alegre.
El diario Zero Hora, confirmó que este lunes comenzarán los exámenes médicos para Sarrafiore, luego tendrá unas pruebas de aptitud física, y de no mediar inconvenientes firmará su contrato hasta el 31 de diciembre de 2021 con la institución brasilera. La dirigencia del Quemero, en contrapartida, ya envió los documentos a Suiza para exigirle al Inter la suma de 10 millones de dólares que significaría la cláusula de recisión que tenía el jugador con la entidad de Parque Patricios.
Dicho periódico destacó que el juvenil «parecia sorprendio por la cálida recepción tras seis meses de ostracismo impuesto por Huracán como castigo por haber firmado con el Inter». La historia recién comienza y el Globo ya dejó en claro que irá hasta las últimas consecuencias reclamando lo que le corresponde.