Los Magiares Mágicos y las Águilas Blancas jugaron un partidazo en Budapest. El Puskás Arena, vaya nombre para ver tantos goles, vibró con el 3 a 3 que ofrendaron dos equipos que intentarán meterse en la próxima Copa del Mundo aunque hayan empezado la eliminatoria rumbo a Qatar 2022 con un reparto de unidades que los deja, provisoriamente, fuera de ella.
Los triunfos de Inglaterra y Albania posicionaron a Hungría y a Polonia en el tercer y cuarto puesto del grupo I aunque, para ellos, esto será solamente pasajero. Los de Marco Rossi y los de Paulo Sousa dejaron la piel en cada pelota, regalaron un show en el oriente del viejo continente, y no vieron con malos ojos la igualdad final.
El local ganaba 2 a 0 pero, cuando parpadeó, ya se lo habían empatado. Lo cierto fue que el dueño de casa controló las acciones en el capítulo inicial y borró todo tipo de intenciones que haya querido ingeniar la visita en ofensiva. El temible Robert Lewandowski estaba perdido como si lo hubiesen arrojado al Danubio con los ojos tapados.
Roland Sallai abrió la cuenta para Hungría a los 6 minutos del primer tiempo al definir suave tras una asistencia de Attila Fiola que, más tarde, y ya sobre el epílogo, se iría expulsado por doble amarilla. Polonia no gravitaba y Piotr Zielinski no hallaba la manera de generar juego arriba.
Los de Rossi, sin prisa y con pausa, volvieron a llegar con una chance de Gergo Lovrencsics que Wojciech Szczesny evitó. La escuadra de Sousa, recién arrimó apenas en el inicio de la segunda mitad con un tiro desviado de Arkadiusz Milik. Sin embargo, el premio justo para el local arribó cuando iban 8 de la complementaria y gracias a la rápida reacción de Szalai en la zona candente.
La victoria húngara parecía no correr peligro pero lo que no tuvieron en cuenta fue el poderío blanquirrojo frente suyo. Mucho más aún después del triple cambio que metió el entrenador portugués y que le permitió al ingresado Krzysztof Piatek descontar con un tiro cruzado a media hora para el final. Sesenta segundos después, justamente otro que recién había saltado del banco, Kamil Jozwiak, puso el 2 a 2 que le pegaba el cachetazo a los locales.
Cuando los Magiares Mágicos volvieron a concentrarse, se pusieron en ventaja otra vez en la noche de Budapest. Willi Orban sacó un zurdazo en el que nada pudo hacer Szczesny aunque, claramente, la jornada tenía un cartucho guardado. Y en un juego plagado de goles no podía faltar el de Lewandowski que a los 38 minutos puso cifras definitivas en el Puskás Arena.
El 3 a 3 final dejó en claro que las aspiraciones tanto de Hungría como de Polonia serán las de tener el boleto para ir a Qatar 2022. Por el momento, al cabo de la primera fecha, ambos quedaron afuera. Pero el domingo tendrán otro tipo de compromisos y seguramente unos ante San Marino y los otros frente a Andorra, puedan encarrilar el rumbo con una victoria que los meta en la charla de arriba.