HOCKEY: LEONAS DE PLATA

Argentina consiguió la medalla de plata, la segunda en su historia de los Juegos Olímpicos, luego de perder 1-3 ante Países Bajos. En un partido donde la presión neerlandesa fue protagonista, las argentinas dieron pelea y luego de un magnífico torneo se colgaron la medalla del segundo lugar.

Si bien el resultado final no fue el esperado por todos, llegar a una final teniendo en cuenta cómo empezó el torneo, no parecía una tarea fácil. Es más que obvio que la idea de las nuestras siempre fue llegar lo más lejos posible, y lo hicieron hasta la instancia cúlmine. En un partido difícil que se quebró en el segundo set, Países Bajos se quedó con el triunfo y el primer puesto, mientras que las argentinas ganaron con un sabor amargo la de plata.

El primer chico comenzó y las sensaciones internas empezaron a moverse. Con los nervios a flor de piel arrancó la final, otra vez Paises Bajos, otra vez un primer o segundo puesto. Las de naranja presionaron desde el inicio mientras que el dominio nacional fue de menor a mayor y, con el paso de los minutos, las argentinas se empezaron a hacer dueñas de la bocha. Sin muchas llegadas salvo una de las europeas al principio, el primer set quedó 0-0.

En los segundos quince pasó todo, fue donde el resultado del partido tomó forma. El dominio de la bocha por parte de Argentina no estuvo presente y las neerlandesas se hicieron fuertes de a poco. Desde el córner corto aparecieron los tres goles de las europeas, uno de Caia van Maasakker y dos de Margot van Geffen. Sobre el final y para levantar el ánimo, desde la misma vía que su rival Agustina Gorzelany anotó el descuento para cerrar el primer tiempo 3-1.

En el tercer cuarto de hora luego del descanso largo, ambas selecciones salieron a conseguir el sueño: La medalla de oro. En un set trabado con pocas llegadas, una salvada de Belén Succi levantó el ánimo de las sudamericanas, pero no hubo mucho más. Las de naranja buscaron desde la presión, y Las Leonas desde los movimientos individuales de las volantes, pero todo quedó 1-3.

Para el cuarto final, Países Bajos hizo lo esperado: aguantaron atrás, no se apresuraron a salir y tuvieron una defensa prolija. Por el lado de las argentinas, el poco tiempo, los nervios y las ganas de triunfar pasaron factura. Los ataques fueron ordenados en momentos y apresurados en otros. Sin muchas aproximaciones, el partido terminó tres a uno a favor de las de naranja, pero si hay algo que remarcar es que la medalla de plata se la ganaron las nuestras, no perdieron la de oro.

Las albicelestes dejaron todo y más en la cancha y arribaron hasta la estación final, donde sólo quedan dos equipos arriba del tren de la ilusión. El partido no fue el esperado, pero el torneo sí, otra vez finalistas, otra vez entre las mejores del mundo, otra vez fueron Leonas. El segundo puesto quedará, ahora, con sabor amargo, pero con el paso del tiempo se tomará dimensión de lo que esta selección hace: estar entre las mejores del mundo hace más de una década.