Los cantos de los hinchas mexicanos en continuado ante cada saque de arco del arquero Turner terminó en la suspensión del partido cuando aún restaban 6 minutos del mismo.
El juez Iván Barton cuando iban casi 45 minutos del segundo tiempo activó el protocolo de racismo. Detener el partido y avisar por los altoparlantes que cesen los cantos homofóbicos y discriminatorios. El partido tuvo 12 minutos de adición debido a los cruces, peleas y más que tuvo el desarrollo. Cuando transitaba el quinto minuto de descuento, en otro saque de arco de Turner se repitió y Barton marcó el final decretando el final.
Ambas federaciones buscaron el respeto y la camaradería pero desde el minuto cero fue casi imposible de respetar. Vasos a la cancha, líquidos, algún que otro proyectil fue lo que voló desde las tribunas del inmenso Allegiant hacia el terreno. McKennie haciendo gestos, la actitud de los jugadores del Tri en busca de trifulcas y los cantos fueron el combo de una noche llena de problemas.