Alan Minaglia tuvo una noche para el olvido, siendo partícipe de cada uno de los tres goles de Cristian Chavez en la República de Mataderos; la visita fue práctica aprovechando los errores del local y se llevó tres puntos valiosos para mantener la punta del campeonato y sacarles cinco puntos a sus inmediatos perseguidores (Tigre y San Martín de Tucumán, respectivamente).
Sorprendió a propios y ajenos que el “Mirasol”, a los diez minutos del inicial, ya estaba dos goles en ventaja en el marcador: a los seis minutos el arquero local salió tarde a cortar un centro que el “Comandante” cabeceó para romper el cero, y tres minutos más tarde, no pudo contener un remate, dejando un rebote muy lejos para que nuevamente el 9 aurinegro solo tenga que empujarla a la red nuevamente. Baldazo de agua fría para un equipo que no esperaba estar dos goles abajo casi desde el vestuario.
Aún cuando Chicago buscó la forma de llegar al arco rival y achicar distancias, todas las intenciones se quedaban en eso, intenciones; los esfuerzos realizados por el local para recuperarse de los dos golpes perecían en tres cuartos de cancha por la falta de efectividad y de finalización de estas.
La piña de knock-out llegó a los treinta minutos, luego de un centro desde la izquierda que, nuevamente Chavez impactó con la cabeza por sobre el “1” verdinegro que quedó a mitad de camino y puso el tres a cero para la “Fragata”.
Con un resultado adverso y a falta de un tiempo completo, Nueva Chicago salió a quemar las naves para buscar torcer un partido que estaba prácticamente sentenciado. La visita siguió con su planteo táctico de ser un equipo corto, jugar en cuarenta metros y aprovechar los espacios que dejaba el local para salir de contra.
Los dirigidos por Walter Marchesi sintieron el esfuerzo y no pudieron quebrar el cerrojo aurinegro; se quedaron sin piernas, los cambios no surtieron el efecto buscado y la “Fragata” terminó manejando el encuentro los últimos quince minutos.
Nueva Chicago dejó una racha de dos victorias consecutivas en el camino, y a pesar de hacer un sacrificio mayor que su rival y de los errores propios, no pudo ante la practicidad y efectividad del “Comandante” Chavez que se llevó la pelota del encuentro y la victoria en el clásico.