El 1 de marzo de 2006 en un amistoso ante Croacia, el capitán argentino comenzó su recorrido en la red que lo llevó a convertirse en el máximo goleador de la historia del elenco nacional. Iban 6′ minutos de juego en el Estadio St. Jakob-Park en Basilea, Suiza, con el arbitraje del suizo Markus Nobs, cuando Lionel Messi se hizo presente en el partido. Robó una pelota en campo rival y tras una breve muestra de fútbol definió al segundo palo del arquero Stipe Pletikosa para estampar la ventaja parcial de argentina 2 a 1 luego de ir perdiendo con un tanto de Igor Klasnic, 3′ minutos antes que el astro argentino convirtiera su primer tanto de manera oficial y un minuto después que Carlos Tevez marcara el empate 1 a 1. En dos minutos, La Albiceleste había dado vuelta el cotejo y así se irían al descanso. Pero no todo fue color de rosa en el primer gol conseguido por el mejor jugador del mundo.
En el complemento, los croatas dieron vuelta el encuentro apenas comenzó, Darijo Srna anotó el empate parcial 2 a 2 para el equipo que dirigía Zlatko Kranjcar. Para peor, en el minuto final del partido apareció Dario Simic para sellar el 3 a 2 final.
Ese día el conjunto al mando de José Pekerman formó con: Roberto Abbondanzieri, Walter Samuel, Nicolás Burdisso, Martín Demichelis, Fabricio Coloccini, Juan Román Riquelme, Esteban Cambiasso, Leonardo Ponzio, Hernán Crespo, Lionel Messi y Carlos Tevez, quienes se preparaba para jugar el Mundial de Alemania 2006.
Desde entonces pasaron más de 100 partidos, tres mundiales, cuatro Copas Américas y más de 53 goles, que lo depositan como el goleador máximo de la historia del elenco nacional superando a Gabriel Batistuta.
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