Betis sacó una buena ventaja en el inicio de los 16avos de final de la Europa League en San Petersburgo. El elenco de Pellegrini venció por 3 a 2 al Zenit en un capítulo inicial lleno de goles y emociones. Lo ganaba la visita por dos goles, lo empató el local pero los españoles lograron un gol fundamental en el final de los cuarenta y cinco minutos que duró hasta el final.
Fue un primer tiempo electrizante con un ida y vuelta constante. Los béticos encontraron una rápida ventaja en un gran cabezazo del argentino Guido Rodriguez y unos minutos después ampliaron el marcador gracias a un remate de William José que pegó en el palo y entró.
Los rusos, que hasta ese momento no habían generado peligro, reaccionaron velozmente y provocaron un impensado empate en tres minutos con un encendido Dzyuba y un activo Malcom: cabezazo letal del ruso en el 1-2 y disparo rasante por debajo de Rui Silva del brasileño en el 2-2.
El juego se volvió parejo sin ningún dominador nato aunque los goles no dejaron de aparecer: el mexicano Andrés Guardado anotó su primer gol de la temporada gracias a un error defensivo y un robo y asistencia del canterano Ruibal. Y así los verdiblancos se fueron al vestuario con una ventaja trabajada.
El dueño de casa aceleró en el complemento y buscó el empate durante toda la etapa. A Dzyuba le anularon un gol por posición adelantada y Daler Kuzyaev clavó un remate en el travesaño como las situaciones más peligrosas del elenco local.
Los dirigidos por el chileno Pellegrini se replegaron, aguantaron la diferencia y hasta pudieron aumentar con una contra de Cristian Tello que culminó en la parte externa de la red.
El esfuerzo del Zenit no alcanzó y el Betis resistió la distancia del primer tiempo para jugar con una ventaja la vuelta de los 16avos en el Benito Villamarín.