El delantero, actualmente en San Martín de Porres de Perú, rompió el silencio y habló de la deuda que el Rojo mantiene con él.
Independiente atraviesa un conflicto económico con América de México por el pase de Cecilio Domínguez pero también tiene una deuda con Gonzalo Verón. Lo compró en 2019 pero luego lo dejó libre. El futbolista estuvo a préstamo en Aldosivi antes y en los últimos años pasó por Sol de América de Paraguay, Aucas de Ecuador y actualmente está en San Martín de Porres de Perú. Judicialmente le reclama seis millones de dólares al club y, en medio de un movido mercado de pases del Rojo, rompió el silencio en dialogo con Clarín.
«Yo por las amenazas me fui del país. A veces tengo ganas de volver por mi familia, por mi mamá, por mis hermanos, pero la verdad es que me da miedo. Tuve amenazas y puteadas por Instagram, a mi señora también le mandan mensajes. Uno está reclamando lo que le corresponde. Yo veo a alguien con la camiseta de Independiente y me tengo que andar escondiendo para no recibir insultos. Vivir así no es nada lindo» comenzó y agregó en su duro relato: «A mí Independiente me arruinó la carrera, literal. En lo emocional, lo psicológico y la debacle en mi carrera. Yo venía de Estados Unidos, había estado en San Lorenzo y había conseguido cosas importantes. Después de Independiente quedé tirado en mi casa y desde ahí fueron todos problemas».
«Maldonado llegó a darme tres cheques, pero luego me pidió por favor que no los depositara porque no era el momento ya que le podían cerrar la cuenta por falta de fondos. Así se fueron acumulando deudas y nunca me pagaron. Decidí irme a préstamo a Aldosivi, ellos tenían que pagarme la mitad del sueldo y la otra mitad, Aldosivi. Tampoco me pagaron. Estuve un año en Aldosivi y jamás recibí un peso de parte de Independiente. Cuando se terminó el contrato con Aldosivi volví a CAI y me echaron en el medio de la pandemia. Así se empezó a acumular toda la deuda» explicó puntualmente desde lo económico.
Luego se refirió a la relación y las conversaciones con la actual y nueva dirigencia de la entidad de Avellaneda: «Con la nueva dirigencia no tuve charlas. Hubo una mediación hace poco, pero nadie se comunica conmigo para solucionar este tema. Yo quiero justicia. Me siento muy manoseado. ¿Cómo puede ser que nadie de la nueva dirigencia levantó la voz sobre esto? Son 750 millones de pesos»