Trasciende a cualquier futbolista, al hincha más famoso. El Lobo es historia pura, de la más rica del fútbol argentino y del deporte nacional. Nacido un 3 de junio de 1887, el Tripero celebra hoy sus primeros 133 años de vida y el mejor regalo en épocas de confinamiento quedó a un paso de confirmarse.
Es casi un hecho que Diego Armando Maradona, para muchos el mejor jugador de todos los tiempos, seguirá siendo entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata. Tamaño obsequio se hizo el emblemático club de la ciudad de las diagonales en una fecha tan particular.
Se trata de una de las entidades que nacieron antes que la mismísima AFA. Si bien el fútbol no era pasión de multitudes, la cultura inglesa y la práctica de otros deportes hizo que en la pujante La Plata apareciese un club pintado de azul y blanco que perdura a lo largo de las épocas, de las dificultades. Un claro ejemplo de estar en las buenas, pero también en las otras.
Aquél 3 de junio de 1887 se forjó un club que es de Primera, que más allá de los promedios o algún descenso, supo ponerle el corazón a mil batallas. Y cómo no iba a hacerlo si entre sus fieles seguidores se encontraba un especialista como René Favaloro. El Lobo se transformó en un cúmulo de emociones, se sensaciones. El Basurero es reír, llorar, cantar, gritar, llenar el Bosque, o el polideportivo.
Que Maradona continúe siendo el entrenador es un regalo extra para un nuevo aniversario. No obstante, siempre, Gimnasia y Esgrima La Plata estará por encima de cualquier nombre. Por su grandeza, por su historia, por su gente incondicional. Por el orgullo de desepertarse cada mañana sabiendo que su sangre no es roja sino azul y blanca. Hoy el Tripero celebra sus primeros 133 años de vida. ¡Feliz cumpleaños, Lobizón!