Mauro Córdoba es el director técnico de Gimnasia de La Plata en el Torneo Rexona, resultando el encargado de ascender a las Triperas y, en su primera temporada en Primera División, clasificarlas a la Zona Campeonato. Junto a él dialogó Vermouth Deportivo en esta nota:
Para comenzar, el entrenador explicó cómo afronta la cuarentena: “La afronto como todos, pasé por varias etapas. La primera etapa fueron las primeras semanas donde me costó muchísimo. Nuestra actividad es al aire libre, vivimos con el deporte y estar encerrado de golpe fue impactante y muy difícil de llevar. Me fui adaptando y esta última semana se me está haciendo larga, con ganas de retomar la actividad. Soy kinesiólogo y licenciado en actividad física y deportiva, así que están todas mis actividades cerradas junto con Gimnasia. Estoy con mucha ansiedad y ganas de volver”.
“El entrenamiento consta de los lunes con el psicólogo deportivo, quien tiene reuniones con las chicas a través de Zoom y a veces hacen actividades según lo que contemple. Les manda actividades y juegos para trabajar distintas cosas como la concentración, enfoque, ansiedad. Después esta la parte de la preparación física, son planificaciones que se renuevan quincenalmente y van relación a los espacios de trabajo que tiene cada jugadora en su domicilio”, afirmó el DT.
Y agregó: “La parte física es más mantenimiento de la fuerza y potencia aeróbica. Se hace difícil por el espacio que tienen las jugadoras, algunas viven en departamentos y se complica bastante pero lo estamos llevando de la mejor manera. Después, hacemos trabajos de inteligencia táctica, análisis de vídeos con las jugadoras y tenemos un feedback con ellas tres veces por semana”.
El mandamás Tripero recordó sus dos ascensos con elencos platenses: “Dirigí y ascendí a Villa San Carlos y Gimnasia pero el segundo ascenso fue muy especial para mí, porque hice mis inferiores en el club, llevé la disciplina allí y fue muy significativo. Fue mucho trabajo porque era un comienzo y en todo comienzo hay muchas dificultades pero nos fue muy bien. Es una alegría muy grande y el broche de oro fue festejarlo en El Bosque”.
Además, el entrenador opinó sobre la calidad del plantel Tripero: “Lo que rescato del plantel es la calidad de las jugadoras. No hay jugadoras que no sean buenas técnicamente, salvo las juveniles, que tienen 15 y que están trabajando en su crecimiento. La mayoría no tienen falencias técnicas y son muy predispuestas en la parte física. Este año sacamos un porcentaje de las asistencias y ronda alrededor del 94%, que es muchísimo y nos permite trabajar con progresiones constantes. El crecimiento es manifiesto, es un equipo muy comprometido y unido”
El DT expresó sus sensaciones al clasificar a la Zona Campeonato: “Nosotros, si bien teníamos que guardar un poquito de humildad porque éramos los recién ascendidos, sabíamos que teníamos un equipo para mucho y que, con algunos refuerzos, entrar a la Zona Campeonato sería factible. Fue costoso adaptarse a equipos de la A pero desde el inicio hicimos diferencia, salvo en ocasiones que nos costó bastante con los equipos grandes generalmente. Nos pudimos adaptar bastante bien y conseguir el objetivo que nos habíamos planteado”.
Y concluyó: “Es un orgullo haber clasificado y terminar quintos, por debajo de las cuatro potencias del Fútbol Femenino, que están hace muchísimos años liderando. Estamos por arriba de Racing y Rosario Central, que tenían más soporte económico. Era un lugar merecido y si hubiese seguido la Fase Campeonato, hubiésemos peleado por un cuarto puesto con San Lorenzo. Con los refuerzos que teníamos era un lugar a disputar pero la pandemia del COVID-19 nos agarró en nuestro mejor momento”.