El Lobo venció por 1-0 a la Topadora con un gol de Cristian Tarragona y se clasificó a los 16 avos. de final.
No le sobró nada a Gimnasia de La Plata en el Ciudad de Caseros. Liniers no cambió su idea de juego y le generó algunos dolores de cabeza a lo largo del partido. Sin embargo, el Lobo pudo imponer su jerarquía y terminó llevándose el duelo por los 32 avos. de final de la Copa Argentina por 1-0 y enfrentará a Flandria en la siguiente instancia.
Desde el principio, el equipo platense trató de manejar la pelota con Brahian Alemán como faro y a presionar alto. Pero a la Topadora no lo intimidó, se plantó lejos de su arco y buscó mover el balón para adelantarse en el campo. Era de ida y vuelta el duelo, pero a los dos le faltaba ser profundo. Hasta que los dirigidos por Néstor Gorosito encontraron abierta la defensa de su rival, Ramón Sosa no pudo en primera instancia, Eric Ramírez tampoco y Cristian Tarragona con toda la tranquilidad que tienen los goleadores pudo romper el cero en la tercera ocasión.
El gol desacomodó al conjunto que milita en la Primera C y, claro, el Lobo aprovechó. Ignacio Díaz le sacó el segundo a Ramírez y Johan Carbonero sacó un fierrazo que se estrelló en el palo. Sobre el final, en la más clara que tuvo la Topadora, Rodrigo Rey voló para tapar una tremenda volea de Federico Chacón.
Con la ventaja que tenía, el elenco platense le cedió el esférico a su contrincante y se tiró unos metros atrás en el complemento para intentar liquidar el encuentro de contraataque. Por ende, el equipo comandado por César Monasterio, sin nada que perder, se volcó en ataque, pero careció de ideas. El arquero le sacó el doblete a Tarragona en una de las pocas llegadas del Lobo en la segunda parte.
Gimnasia de La Plata, por su jerarquía, se impuso a Liniers y se clasificó a los 16. avos de final, donde se medirá con Flandria para seguir avanzando en la Copa Argentina.