Así como puede aparecer en una cancha de Primera D, también estuvo en el Mundial de Clubes del 2015 disputado en Japón o en la final del famoso River – Boca que se jugó en Madrid. Germán Balcarce es uno de los colegas más respetados en la cobertura diaria del mundo Millonario. Y si bien también colabora con sus notas sobre ascenso en el mismo medio donde se inició allá por 2004, hoy es parte de la «Revista 1986» referida en su totalidad a River Plate. En el día del periodista, Vermouth Deportivo conversó con este profesional que ostenta incluso una racha elogiable cubriendo al club de sus amores.
Vermouth Deportivo: Periodista y docente, pergaminos válidos por estar en ambos lados del mostrador, ¿cómo analizás al periodismo hoy en día?
Germán Balcarce: Uno no se quiere poner a opinar como si estuviera desde un púlpito porque sino parece que no formara parte del ámbito que le toca o fuera alguien que no comete errores. Errores cometemos todos pero creo que hay muchas cuestiones que revisar en el periodismo. Celebro que hoy la forma más habitual sea a través de internet porque un buen contenido en un sitio web reúne todos los requisitos: texto, imágenes, videos, la posibilidad de insertar el posteo de una red social que puede alimentar la nota. Desde el lado de recursos me parece que es un momento excelente para el periodismo pero, desde el lado de chequear la información, creo que estamos en un momento delicado. Hay cuestiones en las que uno se puede equivocar y cuestiones en las que no. Uno tiene que entender que el error está a la vuelta de la esquina y uno se puede equivocar, pero el límite es la muerte. Ahí no se trata de ver quién llegó primero, y la gente no se fija quién llegó primero. Por ahí lo que hay que revisar es esa desesperación que hay en algunos medios.
VD: ¿Cuándo se dio cuenta Germán Balcarce que su sueño era ser periodista?
GB: Al no tener cualidades para jugar al fútbol, y tener pasión por el fútbol en general, desde que tenía 11 o 12 años ya tenía interés en dedicarme al periodismo. Miraba los noticieros deportivos, en aquella época Fox Sports Noticias que me parece válido mencionarlo porque era muy completo tanto en información local como del fútbol internacional. Y yo agarraba un cuaderno y empezaba a anotar resultados, información. En el año 1999 me compré unos cuadernos para ir completando información ahí, yo tenía doce años cuando hacía eso. Vocacionalmente surgió eso, y mis primeros intentos periodísticos eran escribiendo como si fueran revistas, para mi papá, sobre la Fórmula Uno. Cuando por ahí se corría de noche, y él se iba a dormir, yo escribía sobre la clasificación de la carrera, un breve resumen, y le pasaba esas dos, tres, o cuatro hojas por debajo de la puerta. Insisto, esos fueron mis inicios teniendo 11 o 12 años.
VD: ¿Cómo es cubrir al mundo River y que te respeten por tu honestidad?
GB: Para mí es un sueño cumplido al que disfruto diariamente, a veces más, a veces menos. Reconozco que en días como los de la otra semana, con el tema de los contagios de covid, tenía el celular «explotado» y eso ya no es muy simpático porque es muy difícil manejarse. Me sentí un protagonista de exposición, me llamaron de muchas radios para hablar sobre River, me llegaron muchas consultas por whatsapp, y las distintas redes sociales. Yo tengo como premisa responder todo pero no fueron fáciles esos días. La verdad que a mí, que me reconozcan por mi honestidad, por mi forma de trabajar, es algo muy valioso que también disfruto mucho con los pies sobre la tierra. Me tocó cubrir las malas, las buenas, las increíbles como el triunfo de la Copa Libertadores sobre Boca en Madrid, como el hecho que haya atajado un jugador como Enzo Pérez que nunca había visto ni siquiera en televisión. Me siento un privilegiado, disfruto de eso, y busco honrarlo diariamente.
VD: ¿Cómo fue estar en una seguidilla ininterrumpida hasta la pandemia de partidos de River tanto de local como visitante?
GB: La verdad es que ostento una racha bastante singular y es que hace 14 años que no me pierdo un partido de River jugando en el Monumental. Si no fuera por la pandemia, la racha sería extensiva a los partidos como «local» pero cuando se reanudó la Copa Libertadores, en ese momento, no estaba permitido el acceso a la prensa y, por lo tanto, me perdí dos partidos de los que River actuó de local en cancha de Independiente. De hecho, hasta que ocurrió lo de la pandemia, yo llevaba una racha de un año sin perderme un partido de River jugando en cualquier parte del planeta. Eso también es gratificante porque habla del esfuerzo de uno de no perderse ningún partido. A mí me ha tocado cubrir un montón de acontecimientos in-situ con River y me siento un privilegiado porque realmente soy testigo de una parte muy importante de su historia, y de la historia del fútbol, por lo que ha sido y es el ciclo de Marcelo Gallardo.
VD: ¿Qué es el periodismo para vos, Germán?
GB: El periodismo, para mí, sacando la actividad que es jugar al fútbol, debe ser uno de los tres o cuatro trabajos más gratificantes del mundo, no tengo la menor duda. Gratificantes dentro de un contexto, no es fácil vivir del periodismo, porque acá, en Argentina, implica remarla constantemente. Pero también tiene muchos momentos muy lindos, yo no sólo cubro a River sino que también cubro ascenso. Empecé en Revista Ascenso en febrero de 2004, de hecho sigo formando parte del staff, y siempre voy a estar agradecido a esa posibilidad. Gracias a Revista Ascenso tengo a mi grupo de amigos, y se combinan muchas cosas. La verdad es que soy un agradecido a lo que hago y al lugar que ocupo. El periodismo me parece una carrera hermosa, que tiene la particularidad que no implica una rutina salvo que uno trabaje en una redacción.