Hay ciertas máximas en el fútbol que deben ser respetadas a rajatabla como por ejemplo que los goles no se gritan antes de que la pelota ingrese dentro del arco. Si eso podría ser considerado un pecado para el hincha, festejar un título previo a conseguirlo, debería ser más flagrante aún. Lo cierto es que el pueblo galo ya comenzó a celebrar, veinticuatro horas antes de la final ante Croacia, pero los motivos son completamente ajenos al fútbol.
El 14 de julio de 1879, hace exactamente 229 años, una de las páginas más exquisitas de la historia universal se escribía en París. La Monarquía de Francia se derrumbaba ante un movimiento de revolucionarios que produjeron la famosa Toma de la Bastilla. Y, como en Vermouth Deportivo, buscamos educar a través del fútbol, pasamos a contarles porque el seleccionado de Les Bleus entrenó hoy mientras el resto de sus compatriotas contó con el ansiado feriado.
La Bastilla no era ni más ni menos que una cárcel donde los monarcas decidían, de manera dictatorial, quien debía cumplir alguna condena. La ausencia de una voz popular generó revuelo y encontraron un buen momento cuando, durante el reinado de Luis XVI, buscaron sumar a los ciudadanos que no tenían participación en las decisiones estatales para debatir sobre la crisis financiera que atravesaba el país galo.
Francia había hecho un gran aporte económico a la independencia de Estados Unidos y, por consiguiente, los números no le cerraban. Si no decidía la monarquía podían consultar con la nobleza y con la Iglesia. Sin embargo, aquella vez se decidió sumar al pueblo que con el correr de los días, luchó contra el autoritarismo en busca de un manera más soberana de gobernar.
Pasaron 229 años y el pueblo galo celebra hoy una vez más su independencia, el fin de una monarquía, la última señal de despotimso con una corriente que empezó a expandirse por Europa. Ni los goles ni los triunfos se festejan antes de tiempo. Pero Francia, sin vencer a Croacia, ya ganó más que un partido de fútbol hace más de dos siglos. Y, tal vez, las celebraciones se extiendan 24 horas más en caso que los hombres de Didier Deschamps tomen el dominio del juego y derroten a La Vatreni en la final de Rusia 2018.