Por la última fecha del Grupo A de la Eurocopa, Francia y Suiza igualaron sin goles en el estadio Pierre-Mauroy. De esta manera, ambos están clasificados a los octavos de final de la competición.
De antemano se sabía que este resultado podía darse. Y si bien el local fue quien tuvo las mejores ocasiones para llevarse el partido, su rival pudo hacerse de la victoria si el árbitro hubiese visto un clarísimo penal en el final del cotejo.
En la primera etapa, los galos dominaron el juego. Pogba tuvo tres oportunidades para abrir el marcador pero entre Sommer y el travesaño se encargaron de evitar que el actual jugador de la Juventus anotase. Los suizos, por su parte, dispusieron de una sola chance luego de que un cabezazo en el área encontrara a Djourou cayéndose y éste no pueda definir.
Así, la parte inicial finalizó en tablas, resultado que les servía a ambos, y con más camisetas rotas por parte de los suizos que buen juego.
En la etapa complementaria, todo siguió igual; poco juego y mucha tranquilidad por el tanteador igualado.
A los 11, Griezmann pudo haber marcado el primero pero Sommer la envió al córner. A los 30, Sissoko desbordó y tiró un centro que Payet agarró de lleno pero su remate reventó el travesaño.
Para destacar que, cuando promediaba el segundo tiempo, Dzemaili pisó la pelota y esta terminó pinchándose como si fuera un globo.
Y cuando el partido se esfumaba, el mismo Dzemaili cayó dentro del área producto de un agarrón de Sagna y el árbitro, el esloveno Damir Skomina, determinó que ese clarísimo penal no era tal.
Final y punto para ambos. Con este empate, los franceses quedaron como líderes del Grupo A mientras que los suizos fueron sus escoltas. Los dos deberán esperar a la finalización de todas las zonas para saber quién será su rival en los octavos de final.