Francia apenas empató sin goles ante Luxemburgo y un baldazo de agua helada cayó sobre Toulouse. Los Azules venían encendidos tras golear a Holanda sabiendo que de ganar asegurarían al menos repechaje, sin embargo fallaron en el área rival y sus posibilidades a corto plazo se enfriaron. Los de Deschamps, con grandes jugadores, deberán pelearla para llegar a la Copa del Mundo.
Con el ánimo por las nubes volvía a presentarse la Selección Francesa ante su público, esta vez en el Estadio de Toulouse, días después de meterle cuatro a los Países Bajos y con buenas posibilidades de empezar a imprimir su boleto a Rusia 2018. Para eso debía superar al discretísimo Seleccionado de Luxemburgo, ya eliminado y con solo un triunfo en sus siete presentaciones.
El local tomó rápidamente las riendas del encuentro metiendo a su línea media en tres cuartos de cancha, allí donde Luxemburgo empezó a juntar sus filas. Un gran desborde de Kylian Mbappé dejó solito a Antoine Griezmann quien, con un look calcado a Cachavacha Forlán, la tiró a las nubes en excelente posición.
La constante del primer tiempo fue Francia y la pelota atacando a un rival íntegramente en campo propio, la gran agilidad de Mbappé, Griezmann y Thomas Lemar abrieron espacios a los pases de Paul Pogba; sin embargo cada vez que los dirigidos por Didier Deschamps tenían vía libre al shot, fallaban.
Por su parte Luxemburgo, comandada tácticamente por Holtz Luc, tuvo su bala de plata con un bochón de Daniel Da Mota para Olivier Thill, quien filtrándose entre los centrales locales metió un buen zurdazo que desvío apenas encima del travesaño. El León Rojo también se apoyó mucho en su golero y capitán Jonathan Joubert, quien le tapó bárbaro un disparo a Mbappé y otro complicadísimo a Pogba.
La última de la etapa inicial fue también francesa, tremendo tiro libre de Griezmann que se estrelló en el larguero.
Ya en el complemento la intensidad de Francia fue mermando lentamente con el correr de los minutos ante un conjunto luxemburgués que resignó totalmente su faceta ofensiva. El reloj fue enemigo para el local y la frustración por no poder anotar se manifestó a las definiciones de los jugadores. Aun así tuvo, en sus varios avances, dos opciones muy claras para romper el cero. En la primera Joubert brilló ante el cabezazo de Djibril Sidibe, luego Chris Philipps despejó en la línea una fina vaselina de Alexandre Lacazette.
Perdió dos puntos Francia, que sigue líder en el Grupo 1 pero con un margen mucho más ajustado, una unidad lo separa del escolta Suecia, cuatro del tercero Holanda y cinco por sobre Bulgaria, último con posibilidades matemáticas a quien enfrentará como visitante le próximo 7 de octubre.
Los Azules tienen grandes jugadores y una idea ofensiva, pero también demostrar dificultades para transformar en goles sus buenas intenciones.