FÓRMULA 1: HACE 20 AÑOS, MIKA HAKKINEN SE LUCÍA EN SPA

El 27 de agosto del 2000 no sería una fecha más en la máxima del automovilismo. En los mejores repasos de la historia, sin dudas aparece el que será contado a continuación.

Las jornadas, tanto de prácticas y de clasificación, no arrojaron indicios que una vez más Spa iba a ser anfitriona de algo espectacular, siendo que Mika Hakkinen había logrado la pole y con eso, las esperanzas de sacar unos puntos más de diferencia al eterno rival de la Scudería en la carrera se acumulaban notoriamente.

Como en tantas otras oportunidades la lluvia amenazó con tergiversar la prueba, obligando a los distintos equipos a iniciar el GP con neumáticos de lluvia y mediante auto de seguridad. Tras múltiples entradas a boxes  debido a la condición climática e imprevistos por doquier, Schumi había capturado la punta luego del ultimo ingreso, sacándole una amplia ventaja al piloto numero 1 de Mclaren. Esto sería así hasta que el caucho japonés de Bridgestone le diría basta al corredor alemán, por lo que Hakkinen cortó la brecha y parecía lograr lo casi imposible.

En el giro 40, Mika tomó la lanza y fue por el Kaiser al aproximarse Les Combes. Luego de una larga recta que sale de Raidillon, donde los monoplazas alcanzan los 320 km/h, intentó superarlo al final de la misma sin éxito.

Una vuelta después, lo increíble acaba sucediendo: con un Ricardo Zonta resegado con su BAR Honda de por medio y Schumacher defendiendo su posición, superando al corredor brasileño por la izquierda, Hakkinen en esa misma maniobra se adelanta a ambos pilotos por un pequeño callejón hacia su derecha, rozando el césped belga para luego retomar la línea de frenado y relegando a la Ferrari en la segunda posición.

Con ese movimiento, el procedente de Finlandia gana la carrera y acto seguido le hace una demostración a su par de la escudería de Maranello con gestos de su mano de cómo logró sobrepasarlo en una maniobra tan arriesgada como antológica.

En esos momentos estábamos en presencia de pilotos con vastísima experiencia y conocimiento de la materia, lo que sin duda contribuía a que en cada carrera nos regalaran alguna maniobra que nos dejara boquiabiertos a todos los seguidores de la F1.