Mónaco tuvo su Gran Premio de Fórmula Uno luego de un año donde la pandemia de COVID-19 obligó a suspender una de las jornadas más esperadas para todos los fanáticos de esta competencia.
El hermoso circuito fue escenario de una obra dramática y estratégica. El local, Charles Leclerc, logró la pole position tras una inesperada maniobra al final de la sesión clasificatoria que se convirtió en polémica. Tan así fue, que lo terminó dejando sin carrera, en la salida a la vuelta previa por problemas mecánicos.
Párrafo aparte para Max Verstappen, quien largando desde la segunda posición, le ganó la primer curva a Bottas y, desde allí, reinó no solamente de punta a punta la carrera; sino que ahora, también, reina , por primera vez en la historia, el campeonato de pilotos.
Dos grandes actores también fueron Carlos Sainz y Lando Norris, que, con estrategias similares a Max, estirando al máximo los neumáticos blandos y realizando una sola parada cuando promediaba la vuelta número 25, cambiaron a los medios hasta el final, alcanzando el podio, llegando a la meta en la segunda y tercera posición respectivamente.
Por otro lado, fue una jornada para el olvido de Mercedes. Valteri Bottas, que tenía todo para pelear por la punta, debió abandonar cuando en su parada en boxes, su equipo jamás logró extraer la llanta delantera derecha. Su compañero de equipo, Lewis Hamilton, último ganador en Montecarlo, nunca pudo superar a Pierre Gasly, mostrando incluso por el radio su enfado con el equipo, finalizando en la séptima posición.