El Mengão dominó las acciones en Liniers y se floreó con dos goles de alto vuelo futbolístico. Goleó cuatro a cero con tres de Pedro y pudo haber sacado mayores diferencias ante un Vélez que lució como su césped, pálido.
El público de Vélez colmó el José Amalfitani con una ilusión grande como la instancia. La serie de semifinales lo cruzaba nada menos que con Flamengo, un firme candidato a ganar la Copa Libertadores.
Fla tomó las riendas del juego pero Vélez mostró tener herramientas para lastimar, y aunque no pudo ser regular en sus ataques sí logró algunos avances que alertaron a Santos.
Pero Flamengo tiene la jerarquía y el juego. Pasando la media hora Pedro desvío con lo justo un centro cruzado al corazón del área, y a segundos del descanso Everton Ribeiro culminó una acción extraordinaria con dos toques aéreos.
Vélez salió al complemento con la obligación de remontar dos goles, y aunque tuvo el empuje no encontró las respuestas futbolísticas. Del otro lado Flamengo empezó a aprovechar espacios y terminó logrando una significativa cantidad de situaciones claras para convertir.
El Mengão tuvo varias pero metió otras dos, Pedro la picó con excelencia para el tercero y cruzó el derechazo para el cuarto.
El 4 a 0 final deja la serie con una tendencia muy clara. Si bien es sabido que en el fútbol no acaba hasta que acaba, Fla acaricia su tercera final en las últimas cuatro ediciones.
Vélez viajará a Río de Janeiro con la ilusión pendiendo de un hilo, obligado a conseguir una goleada de excelencia ante un rival de excelencia.