Germán Pezzella fue uno de los primeros casos de covid positivo en deportistas argentinos y preocupó, en demasía, a propios y extraños. El ex River Plate, recuperado totalmente, demostró lo bien que le sentó la cuarentena y lo fuerte que es para anotar en el empate 1 a 1 del Viola frente a Las Golondrinas en la tardenoche de Florencia.
Se lamentará infinitamente la Fiorentina por el partido que no pudo ganar. Un error, involuntario y hasta casi imperceptible, le permitió al Brescia ponerse en ventaja para luego desaparecer del mapa en el Artemio Franchi. El colista de la Serie A mereció sin dudas perder frente al dueño de casa pero estuvo cerca de ganarlo en la última del encuentro.
La contienda no llegaba al cuarto de hora cuando Martín Cáceres, de flojísima actuación, embistió a Daniele Dessena dentro del área chica. Ambos iban en búsqueda de un centro, pudo tratarse de un roce normal del pleito, pero para el VAR y para el colegiado, Federico La Penna, fue lo suficiente para sancional «La Penna» máxima. De esa forma, Alfredo Donnarumma, tocó sutilmente a la izquierda de Bartlomiej Dragowski que viajó al palo opuesto y, así, los de Diego López se ponían en ventaja para ilusionarse con eludir el descenso en el fútbol de Italia.
Desde ese momento, todo el partido le correspondió a la Fiorentina que tuvo al menos once situaciones claras de las cuales una sirvió para el empate, dos terminaron adentro pero fueron anuladas por el juez del encuentro, y las restantes carecieron de fortuna o tuvieron la notable intervención del golero del Brescia, Jesse Joronen.
Justamente el guardameta nacido en Finlandia brilló rápidamente tras el 1 a 0 para desactivar un bombazo de Federico Chiesa. Sin embargo, nada pudo hacer cuando a los 28 minutos del capítulo inicial, Pezzella ganó en las alturas y conectó de cabeza un córner desde la izquierda para poner cifras definitivas en Florencia. Eso sí, será muy difícil de explicar cómo no ganaron los de Giuseppe Iachini con todo lo que generaron en la restante hora neta de juego.
Lo que sucedió tras la parda de la Fiorentina se tornó indescriptible. Antes del irse al descanso pudieron conseguir el 2 a 1 pero Dusan Vlahovic le pegó mordido y Chiesa no llegó a torcer la trayectoria del esférico en un esfuerzo inhumano. Y después de eso llegó el show de la complementaria donde el Brescia se salvó una y mil veces.
La visita arrancó al mejor con un potente remate de Simon Skrabb que careció de fortuna y, en la contra, llegó un gol para el dueño de casa. Iban 5 minutos de la segunda mitad cuando el conocidísimo Franck Ribéry puso el 2 a 1 pero La Penna lo anuló por offside del brasileño Dalbert. VAR, revisión, y todo volvió al 1 a 1 como estaba hasta ese entonces.
Fiorentina no bajó los brazos pero al rato le invalidaron otro festejo porque la pelota se le había ido a Chiesa antes del tanto de Vlahovic. El Brescia se salvaba porque el delantero genovés le sacaba astillas al palo izquierdo de Joronen en una situación inmejorable.
Ribéry también tuvo su revancha, hizo todo bien, superó hasta al guardameta rival pero cuando la caprichosa parecía ingresar al arco llegó justo el botín del pibito, Andrea Papetti, para despejar en la línea. Y el andar violeta no mermaba. Lo tuvo Cáceres antes de irse expulsado con una linda mediavuelta y Joronen, maravilloso, la mandó al tiro de esquina.
Ni siquiera con un hombre de menos amainó la intensidad el elenco de Florencia. Pezzella estuvo muy cerca de ser el gran héroe de la jornada con otro soberbio testazo pero el uno visitante brilló para ahogarle el festejo. Más tarde, el arquero finés, rápido de reflejos, atoró muy bien a Gaetano Castrovilli que dejó su tiro en la cara externa de la red. Y el propio volante, ya en tiempo adicionado, contó con una buena ocasión que salió besando el parante izquierdo de Joronen. Eso sí, la mala suerte del Viola no fue del todo completa ya que en la última jugada del partido, Las Golondrinas tuvieron el triunfo pero Dragowski supo desviar con creces una notable situación que tuvo Dessena a la altura del punto penal.
El punto no le sirvió demasiado al Brescia que quedó anclado en el fondo de la tabla de posiciones y con escuetas chances, desde lo actitudinario, para salvar la categoría. Fiorentina lo buscó, debió conformarse con el 1 a 1, y lo realmente elogiable fue que Pezzella tuvo otro rendimiento positivo y ya completamente curado de ese bichito que nadie quiere ver más en este planeta.