Los de Martín Demichelis vivieron una noche de júbilo y alegría tras derrotar con los goles de Lucas Beltrán y Paulo Díaz de cabeza a la Academia que mostró una muy pobre imagen más allá del golazo de Jonathan Gómez de tiro libre. Decimonoveno éxito en 27 presentaciones de la Banda.
El choque entre el Millonario y la Academia que cerraba la participación de ambos en Liga Profesional servía para que River tenga su merecida fiesta. Pero lejos de los globos, el humo y el color de la salida se lo tomó muy en serio el trámite y dominó de manera asfixiante a un conjunto académico muy lento y que nunca le tomó la chapa a Pablo Solari. Llegó recién pasados los 20 minutos mediante Lucas Beltrán pero pudo ser cuando se filtró el 36 mano a mano o alguna del ex Colón que fue imparable. La línea de cinco en lugar de dar más seguridad a Tagliamonte (ingresó por lesión de Arias en calentamiento) jamás dio respuesta alguna al apetito ofensivo local. Esequiel Barco también lo tuvo y lució al juvenil arquero del equipo de Gago. Todo fue del local que comandó los tiempos con Aliendro y Enzo Pérez. De las tantas escapadas de Beltrán se fue solito y Piovi lo bajo. Tello lo amonestó y luego tras el llamado del VAR de Pablo Dovalo le exhibió la roja por último recurso para graficar un primer tiempo tortuoso para los de Avellaneda.
El complemento llegó con dos cambios en Racing y Nacho Fernández en el local por De la Cruz. El dominio no se modificó y River siguió siendo amo y señor del desarrollo que dependía de alguna inspiración para tratar de empezar a definir la noche. Demichelis, ovacionado por la multitud Monumental, le dio rodaje a Rondón y Kranevitter para rotar la plantilla. Barco, como en el primer tiempo, dispuso de una gran chance pero salió apenas afuera. Paulo Díaz le puso la testa para cerrar una gran noche millonaria que se floreó cuanto quiso. La perla de Gómez cerró el partido.