FERRO CARRIL OESTE: “DE CHICO MIRABA A KOBE BRYANT Y TRATO DE IMITAR SU ESTILO DE JUEGO”

Por: Marcelo Faró | @marce_faro

Erik Thomas, actual alero de Ferro y quien tuvo una gran carrera en el básquet universitario de los EE.UU. donde fue figura en los New Orleans Privateers de la NCAA, aprovechó este receso para conversar con Vermouth Deportivo donde contó algunas cuestiones poco conocidas de su vida y de su carrera.

Nacido en 1995 en Paraná, Entre Rios, es hijo de James Thomas y Fabiana Díaz. Su padre es un estadounidense de gran trayectoria en nuestra liga durante las décadas del ‘80 y ‘90. A esta familia basquetbolística también se le suma su hermana Stefany, quien fue integrante habitual de la selección argentina. Así como su padre (campeón allí en 1989), Erik luce hoy la camiseta de Ferro Carril Oeste y busca dejar su marca en el club de Caballito.

Vermouth Deportivo: – ¿Cómo estás llevando este receso y de qué forma te mantenés entrenado?

Erik Thomas:Estoy viviendo en Caballito junto a mi novia. De lunes a sábado tenemos una rutina de entrenamiento al mediodía junto al entrenador físico del equipo. Hacemos trabajos cardiovasculares y entrenamientos de fuerza con el resto de los compañeros del equipo a través de la aplicación Zoom.

V.D.: -¿Qué análisis hacés del rendimiento de Ferro durante la temporada?

E.T.:El equipo tenía buena proyección para esta temporada. Estábamos jugando muy bien  y siguiendo al pie de la letra nuestro plan de juego. Teníamos una meta, que era estar entre los cinco mejores de la Liga. Es una lástima no poder seguir jugando, pero también creo que lo mejor ha sido parar.

V.D.: -Y en lo individual, ¿qué pensás de tu rendimiento?

E.T.:Arranque muy bien el Súper 20 y pude mantener ese nivel durante todos los partidos, gracias a la ayuda que me dio el equipo.  Lamentablemente, al principio de la Liga me lesione (esguince de tobillo), y me costó casi un mes volver a mi nivel, pero pude hacerlo y ayudar al equipo.

V.D.: -¿Qué le aportó la NCAA a tu carrera?

E.T.:El básquet universitario me enseñó que, durante tu carrera, habrá momentos en los que será fundamental fortalecerse mentalmente para poder hacer ese esfuerzo extra que hace falta para ganar los partidos y llegar más arriba en la tabla. Y fuera de la cancha, éramos una familia y aún hoy nos mantenemos en contacto. Siempre estuvimos juntos en momentos difíciles para apoyar al compañero que no estaba jugando bien.

V.D.: -¿Te costó poder hacer tu camino en nuestra Liga?

E.T.:No me costó adaptarme, pero el primer año (2017-2018 en Regatas Corrientes) no tuve oportunidades y aprendí también de eso. El segundo año, cuando vi que no tendría chances, me fui a Libertad de Sunchales y allí pude jugar y aprender rápido muchas cosas de esta Liga, que me sirvieron para andar bien.

V.D.: -¿Sentís que sos un jugador en evolución y con un rol claro en la cancha?

E.T.:Si, desde el año pasado mejoré mi tiro y mi confianza para jugar bien y demostrarme a mí mismo que puedo ser importante en la Liga. Me veo como un jugador intenso y dejo todo en la cancha. Cada noche es diferente, a veces toca ser importante en defensa y otras en ataque. Este año estaba trabajando en mi tiro, para mejorar la consistencia y meter mejores porcentajes. Quiero balancear mi juego tanto en puntos, como en rebotes y asistencias para ayudar a que mi equipo gane.

V.D.: -¿Te ves en un futuro jugando en otras ligas?

E.T.:Me gustaría llegar a Europa o la liga de Brasil. Conocer otros países y culturas me apasiona. Japón es otro lugar que me llama mucho la atención y ojalá el básquet me permita jugar allí y conocerlo.  Me quedan muchos años de carrera, así que creo que tendré la posibilidad de hacerlo.

V.D.: -¿A qué jugador admirás y quién fue el que más te costó marcar en la Liga?

E.T.:Siempre me gusto Kobe Bryant, por su actitud y por ser un estudioso del básquet. Lo miraba desde chiquito y trato de imitar ese estilo. En la Liga, el que más me cansó fue el ‘Loku’ Cuello. Instituto es un equipazo y, persiguiéndolo en la marca, me comía dos o tres cortinas. Fue un lindo desafío para mí y creo que no lo hice mal, pero me quedé con ganas de mejorar aún más, porque justo cuando nos tocaba de vuelta jugar contra ellos, se paró la Liga.

V.D.: -¿Fue difícil readaptarte a la Argentina?

E.T.: -Por suerte, mi mamá siempre nos hizo hablar mucho en castellano en casa, para no perder el idioma y, entonces, hubo hábitos que estaban presentes. Eso, la verdad, se lo debo a mi mamá. Pero estos tres años aprendí muchas cosas más, palabras, puteadas (risas) y es divertido aprenderlo con los compañeros.

V.D.: -¿Tenés ganas de jugar con la Celeste y Blanca?

E.T.:Sería un sueño estar en la selección (Erik fue parte de la preselección para la AmeriCup 2017 y del equipo argentino que participó de las Olimpiadas Universitarias en 2017 y 2019) y voy a seguir trabajando para poder lograrlo. Si me mantengo enfocando en mi juego, sé que eso puede darse.