La violencia en el fútbol argentino es moneda corriente pero no siempre todos los casos salen a la luz. Por el Federal C el Pingüino derrotaba al conjunto de la V Azulada por la mínima diferencia cuando, Pablo Comas, entrenador del local fue agredido por un integrante de la delegación visitante.
No es la primera vez que sucede algo así en el fútbol de Paraná. Una vez más Neuquen tuvo que vivir un mal momento enfrentando a Sportivo Urquiza y, en esta ocasión, lo sufrió en su propia casa. Con el marcador 1 a 0 fue el sobrino del eterno Jorge Comas a conversar con el árbitro cuando el fotógrafo rival le propinó un golpe de puño en la cara.
La rivalidad que provoca las cercanías de cada zona en el Federal C proviene también de las ligas regionales. Así fue como en el pasado existieron distrubios en la capital entrerriana por cotejos que daban una plaza a este torneo que organizan en Viamonte 1366 de la Capital Fedaral.
Sportivo Urquiza, tras el hecho de violencia, perdió por 2 a 0 y deberá definir el fin de semana venidero su pase a la siguiente fase. Para ello mínimamente tiene que vencer al líder, Palermo, y allí no dependerá de nadie. Neuquen, en contrapartida, recibirá al colista Atlético Valle María con el sueño de acceder a la próxima etapa y dejar atrás el mal momento que le tocó pasar a Comas, su entrenador.