El fútbol de Ascenso está de luto. Omar «El Loco» Santorelli falleció a los 73 años cuando transitaba uno de los últimos desafíos de una vida dedicada por completo al fútbol. El histórico entrenador se encontraba internado en grave estado, según había informado el Club y Biblioteca Agustín Álvarez de 9 de Julio, el club al que dirigía en la actualidad. Hasta el momento no trascendieron las causas de su fallecimiento.
El sueño de los 1.000 partidos quedó inconcluso para Omar Santorelli
Santorelli estaba muy cerca de alcanzar una gran proeza como director técnico: dirigir 1.000 partidos oficiales. El destino, sin embargo, le impidió llegar a ese número que le habría dado un toque más épico a una trayectoria de décadas recorriendo las canchas del fútbol argentino.
Conocido por todos como el «Loco», se transformó en un personaje entrañable de las categorías de Ascenso del Fútbol Argentino. Su nombre quedó ligado a interminables campañas, vestuarios, viajes y bancos de suplentes, donde construyó un legado que trascendió los resultados.
Una vida entera ligada al fútbol
Antes de convertirse en entrenador, Santorelli tuvo una extensa carrera como defensor. Debutó en Colón de Chivilcoy y luego vistió las camisetas de Flandria, Villa Dálmine, Chacarita, Almagro y Colegiales, entre otros clubes.
Como director técnico dejó su huella en una enorme cantidad de instituciones del Ascenso, entre ellas Flandria, Defensores de Belgrano, Deportivo Morón, Brown de Adrogué, Comunicaciones, San Telmo, Excursionistas, Dock Sud, San Miguel, Laferrere, Central Córdoba de Rosario, Sportivo Italiano, Agropecuario, Colón de Chivilcoy y Agustín Álvarez, donde escribió el último capítulo de una historia marcada por la pasión.
El Loco Santorelli no alcanzó los 1.000 partidos que tanto ilusionaban a quienes lo rodeaban. Pero los números, esta vez, quedan en un segundo plano. Porque su verdadera marca fue otra: dedicar toda una vida al fútbol de Ascenso, ese que recorrió con la misma pasión desde el primer día hasta el último.
¡Que en paz descanses, loco!

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