Nació en Italia pero se hizo famoso por manejar la carrera de uno de los mejores delanteros que ofrendaron los Países Bajos. De ahí en adelante sus puertas se le abrieron a diversos cracks que escuchaban sus opiniones y depositaban el futuro en sus manos. A los 54 años falleció Mino Raiola, el agente deportivo más buscado del momento.
Una larga enfermedad lo aquejaba pero él, de todos modos, seguía trabajando en pos de lograr un fichaje acorde a Erling Haaland. El noruego estuvo coqueteando desde el invierno con Real Madrid, Barcelona, Manchester City e incluso el actual campeón de Alemania. Y allí, en las charlas, no sólo estaba el padre del rubio delantero sino también la voz de mando de un hombre que, en su profesión, tocó el cielo con las manos.
Su gran salto lo logró al manejar los hilos de Dennis Bergkamp. Al rato le llegaron oportunidades maravillosas como el astro sueco, Zlatan Ibrahimovic. Su cartera siguió creciendo y abrochó a Mario Balotelli así como también al goleador belga, Romelu Lukaku. No obstante, sus últimas dos joyas eran Haaland y el ex arquero Rossoneri, Gianluigi Donnarumma.
A los 54 años, la vida de Raiola se apagó. Sus más cercanos sabían que el representante de jugadores estaba atravesando una dura enfermedad. Su cuerpo dijo basta dejando un legado y un abanico de profesionales que supo cautivar con sus pergaminos.
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