En Río Cuarto fueron puntos justos para Estudiantes y Platense en un duelo en el que había mucho por ganar pero también demasiado para perder. Un tiempo para cada uno y un juego entretenido con un gol de ambos lados, una expulsión y alguna que otra polémica. Justicia en Córdoba.
Sin una gran superioridad, el Calamar se sintió cómodo en el primer tiempo ante la pasividad del Celeste y complicó en todo momento con Matías Tissera, Ignacio Schor y Tiago Palacios. La visita volvió a sentir la ausencia de Joaquín Susvielles en el área pero aún así logró romper el cero cerca del final de la etapa inicial: buena jugada y centro al medio de Nadir Zeineddin dentro del área para la definición goleadora de Tissera abajo del arco.
El entretiempo le sirvió al entrenador local -Sergio Vázquez- para meter en el campo a Bruno Sepúlveda y Nahuel Cainelli y los resultados aparecieron velozmente en la segunda mitad: Maximiliano Padilla envió un gran centro y el ingresado Sepúlveda empató el encuentro con un gran cabezazo. El juego se le complicó al dueño de casa por un polémico tanto anulado a Ferreyra por «offside» y la justa expulsión de Padilla. El Marrón no supo aprovechar esa ventaja y se conformó con un punto importante que pudo ser derrota de no ser por una tapada Jorge De Olivera ante Sepúlveda en el final del partido.
Los dos siguen invictos y a la expectativa en la Zona A Campeonato. Platense quedó como puntero transitorio y Estudiantes de Río Cuarto, con la deuda de ganar un juego por sus tres empates seguidos.