Independiente apeló a la heróica del uruguayo Sebastián Sosa en los penales y se llevó el duelo de cuartos de final ante Estudiantes de La Plata en el estadio Jorge Luis Hirschi después de un empate sin goles en los noventa minutos. El Rojo no jugó su mejor partido pero fue inteligente y supo aguantar casi todo el complemento con diez hombres por la expulsión de Thomás Ortega. El Pincha no le sacó jugo a la roja del rival y perdió en las penas máximas.
El juego comenzó con demasiada paridad en el campo de juego de 1 y 57. Las imprecisiones fueron perdiéndose con el correr de los minutos y el Pincha se afirmó mejor para conseguir las mejores situaciones de peligro en un remate de Jorge Rodríguez, un cabezazo en el travesaño de Leandro Díaz. El Rojo recién se hizo «escuchar» en el final de la etapa inicial y casi anota con dos intentos de Sebastián Palacios y Domingo Blanco.
El Rojo tomó más protagonismo en el inicio pero la segunda amarilla que recibió Thomás Ortega le complicó los planes. El León dominó la pelota y el juego se trasladó al campo del equipo de Julio César Falcioni pero el dueño de casa nunca supo aprovechar la ventaja numérica ni siquiera en la única chance de peligro en los pies de Leonardo Godoy. El Diablo resistió y alcanzó los penales.
En la definición desde el punto penal, Sebastián Sosa fue el héroe del conjunto de Avellaneda. El uruguayo le tapó los primeros penales a Martín Cauteruccio y Fabián Noguera, y le dio valor a las anotaciones de Silvio Romero, Lucas Rodríguez, Domingo Blanco y Braian Martínez. A pesar del único tanto de Tití Rodríguez en el dueño de casa, Independiente obtuvo el pasaje a las semifinales de la Copa de la Liga Profesional y enfrentará a Colón en Santa Fe.
El Diablo le dedicó la victoria a un emocionado Julio César Falcioni por la pérdida de su esposa.