ESTUDIANTES (CONCORDIA): “SIEMPRE ESTOY A DISPOSICIÓN DE LO QUE ME PIDE EL ENTRENADOR”

Por: Marcelo Faró | @marce_faro

El bahiense Gonzalo Torres es un nuevo entrevistado de Básquet Vermouth durante este receso en la actividad de la Liga Nacional. Conversamos con el interno de Estudiantes de Concordia, quien espera en dicha ciudad una definición con respecto a la continuidad o no de esta temporada, frenada por la pandemia del Nuevo Coronavirus.

“Algunos compañeros que estaban más cerca de sus casas decidieron irse, pero tanto yo como mi novia, que es de Río Gallegos, decidimos quedarnos acá donde estamos cómodos y tenemos nuestras cosas”. Así arrancó la entrevista con Gonzalo, quien se quedó en Concordia para pasar su aislamiento obligatorio. En lo que respecta a su mantenimiento deportivo, “todos los jugadores nos mantenemos comunicados con el profe y el resto del cuerpo técnico. Tenemos un plan conjunto de entrenamiento y cada uno lo adapta a los espacios que tiene”, detalló. A continuación, la entrevista.

Vermouth Deportivo: -¿Se vuelve difícil un parate tan extenso?

Gonzalo Torres: -En general la vengo llevando bien, aunque hay días más duros que otros. AL principio fue bueno cambiar un poco la rutina, pero ahora ya se vuelve bastante más pesado. Igual trato de cuidarme mucho con la comida y estar tranquilo mentalmente por si se da una posible vuelta a la competencia. Este tiempo he leído bastante, además de jugar a la Play, mirar series y hacer un poco de todo para mantenerse entretenido”.

V.D.: -¿Qué genera no tener novedades aún sobre lo que va a pasar con el torneo?

G.T.:Aun no se sabe nada, es todo incertidumbre. Siendo realista y sensato, creo que lo más lógico sería dar por terminado el torneo. Lo más importante es la salud y también pensar en la parte económica de los clubes. Aunque en un mes, por ejemplo, se liberen de la cuarentena para algunas actividades, me parece que el deporte será de las últimas cosas que van a retomarse, porque no es prioritario. Tal vez, se podría jugar sin gente, pero no lo sé.

V.D.: -¿Fue una temporada difícil para Estudiantes?

G.T.:Está claro que, como equipo, no estamos viviendo la temporada que nos gustaría. Es duro mirar la tabla y encontrarnos en ese lugar. Sin embargo, sabemos que, hasta ahora, competimos contra todos los equipos de La Liga. Nos planteamos hasta donde nuestras posibilidades nos lo permiten, porque esa es nuestra filosofía. Buscamos evolucionar constantemente como grupo y somos perseverantes en todo momento. Eso es muy positivo.

V.D.: -¿Qué factores los perjudicaron para no obtener los resultados que deseaban?

G.T.:Las lesiones fueron una constante. Nos trajeron muchísimos contratiempos a lo largo de toda la temporada. Para un equipo corto como el nuestro, eso es algo que se hace notar, porque se cargaban de minutos muchos jugadores y eso afectó a la producción del equipo. Además, los cambios de extranjeros nos impidieron tener una rotación fija. Estábamos todo el tiempo incorporando jugadores a los sistemas y al trabajo de equipo. Aunque ellos siempre tuvieron la mejor predisposición para aprender y adaptarse, ese proceso necesario nos atrasaba un poco.

V.D.: -Paralelamente tuviste una buena temporada individual. ¿A qué se lo atribuís?

G.T.:En lo personal, fue interesante ser, junto al ‘Tucu’ Gamboa, los líderes del equipo. Lo afronté con mis herramientas y aprendiendo un montón durante la temporada. Me vi teniendo una producción que no me esperaba y eso me puso muy contento, porque el esfuerzo diario se vio reflejado en la cancha. Además, ver que ayudás al equipo es un incentivo que sirve mucho.

V.D.: -¿Te costó adaptarte a ese protagonismo?

G.T.:El nuevo rol de este año vino con más responsabilidades también. Asumí muchas obligaciones ofensivas. En temporadas anteriores, y en otros equipos, tenía menos tiros y mi rol era otro. Eso fue lo que necesitaban de mí, pero vengo trabajando hace mucho con cada cuerpo técnico, haciendo un trabajo de hormiga para que cuando aparecieran estas oportunidades pudiera cumplir. Eso se dio esta temporada y me puso contento responderle a ‘Chiche’ (Jápez) y a todo el cuerpo técnico. Sigo reboteando y defendiendo, pero se dio que pude sumar estas cosas positivas.

V.D.: -¿Estás buscando pasar a ser un ala pivot definido?

G.T.:Desde que estaba en Hispano Americano, hace cuatro o cinco años, me di cuenta que tenía que moverme a jugar de ala pivot. Para jugar como cinco definido, me faltan algunos centímetros y kilos. Eso ya no depende de mí, pero por necesidad de los equipos en los que estuve, eso se dio en algunos momentos de las temporadas y en otros no. Yo siempre estoy a disposición de lo que pide el entrenador y, si me pide jugar de pivot, lo hago.

Con ‘Chiche’ hablamos, al principio de esta temporada, que era una buena oportunidad para jugar de cuatro, pero por situaciones que se dieron y lesiones de compañeros, tuve que jugar de pivot y lo acepto sin problemas. Ser un comodín es una ventaja para mí y también para el entrenador.

V.D.: -¿En qué trabajás para adaptarte al cambio de rol?

G.T.:Mi objetivo es mejorar el ‘dribbling’, el tiro y la capacidad para marcar a los cuatro extranjeros, que se plantan a jugar de frente al aro. En los equipos que jugué, siempre hubo jugadores a los que miro y de los que trato de aprender. En Hispano, Kyle Austin era el estilo de cuatro que me gustaba. Compartí unos años con él y era muy completo para la posición de ala pivot. De los de afuera, Dirk Nowitzki siempre me llamó la atención por su capacidad para jugar de frente. Por supuesto, Luis Scola, Kevin Garnett; y de acá, ‘Gabo’ Mikulas, por sus buenos movimiento de pies. A todos los miraba y trataba de copiarlos, aunque también me di cuenta que no es bueno forzar cosas que no te salen. Hay que aprender a formarse con las propias capacidades y decidir qué cosas se pueden hacer y cuáles no.

V.D.: -Después de jugar en Bahía Blanca, Viedma y Rio Gallegos, ¿fue difícil cambiar el sur y enfilar para otro rumbo en el mapa de la Liga?

G.T.:Al principio fue bueno jugar en mi ciudad, con un gran equipo de trabajo como el que tiene Bahía. Después, me fui a Viedma, porque la cercanía ayudaba y eso influyó en la decisión. Estaba con Nico Paletta y volvíamos juntos cada dos semanas a Bahía Blanca, y así el desarraigo no fue tan abrupto. Cuando me fui a Río Gallegos, salí de la zona de confort. Eso fue duro porque no conocía a nadie, con un clima muy frío que hizo que se volviera más difícil aún, pero me adapté y me hice de un montón de amigos allí. Lo de Concordia se dio cuando salí de Hispano. Buscamos una alternativa con mi representante y se dio gracias al esfuerzo de ‘Chiche’ para que los dirigentes aceptaran sumarme al equipo. Realmente estoy muy agradecido a esta institución. Se la jugaron por mi y eso lo valoro un montón.

V.D.: -¿Qué esperás para tu futuro?”

G.T.:Quiero seguir afianzándome en la Liga y volverme más determinante. Más adelante, por supuesto, quisiera vivir la experiencia de jugar en el básquet europeo, pero sé que previamente me tengo que afianzar acá. Si lo consigo, entonces lo otro será posible y tendré mejores chances para mantenerme jugando a ese nivel.