España goleó a Albania como local y aseguró su lugar en la Copa Mundial Rusia 2018. La Roja volvió a dar una exhibición de toques y juego asociado que lo consolida como uno de los principales candidatos para el próximo año. Patear la pelota hacia adelante con los ojos cerrados, concepto caduco entre los mejores seleccionados del mundo.
El Estadio José Rico Pérez de Alicante, casa del Hércules Club de Fútbol, recibió el trascendente partido que la Selección Española de Fútbol disputó ante la Selección de Fútbol de Albania. La Roja necesitaba ganar y esperar que Italia no sume tres para asegurar esta misma fecha su clasificación a la próxima Copa del Mundo.
El conjunto de Julen Lopetegui tardó segundos en dominar las acciones del juego apoyándose en la tenencia del balón. Claro que es rival estaba lejísimos de pertenecer a la elite, sin embargo para el conjunto español no discrimina a quien tiene enfrente a la hora de concretar su lujosa circulación.
A los quince se encontraron dos de sus mejores intérpretes, el talentosísimo David Silva comandó el ataque que Isco terminó metiendo al área; allí Rodrigo no dudó en amortizar con su pecho antes de calzar la bocha de zurda venciendo la resistencia del golero Etrit Berisha. Uno a cero
Diez más tarde un jugadón iniciado por David De Gea terminó con David Silva habilitando la escalada de Koke, este ubicó el solitario ingreso de Isco. El atacante del Real Madrid definió de primera con un derechazo tremendo que explotó a espaldas del uno visitante.
Albania respondió con un buen desborde de Elseid Hysaj que Azdren Llullaku cabeceó de lleno al travesaño. Se salvaba España en la opción más clara creada por el conjunto del italiano Christian Panucci. Pero el local liquidaría el pleito a los 26, el desborde y posterior centro de Álvaro Odriozola ubicó el potente ingreso de Thiago Alcantara; el del Bayern Múnich cabeceó de pique al piso colocando el tres a cero.
Al partido casi que le sobraron 65 minutos, España fue muy superior en cada línea y tuvo muchísimas opciones para estirar más su ventaja. Albania siempre propuso el golpe a golpe pero careció de precisión para llevarse al menos un gol; eso sí, Las Águilas desnudaron una falencia en la zaga central española (Formada por el culé Pique y el madridista Ramos) cuando Armando Sadiku ganó muy bien en el área estrellando un nuevo cabezazo contra el hierro.
Ganó España de principio a fin, jugó a la pelota durante noventa minutos y aseguró su participación en Rusia 2018 tras el empate entre Italia y Macedonia. Luego de consagrarse campeón en Sudáfrica 2010, y con el Barcelona como referente, la Selección Española reescribió su historia de ojos cerrados y empuje por la de ojos abiertos y música.
Parece que Lopetegui está decidido a recuperar esa porción de la historia para transformar a La Roja en un firme candidato en la cita máxima.