El Ejército de Tartán recuperó la memoria de esos dorados viejos tiempos y, con su segunda victoria al hilo en la Liga de Naciones de Europa, se aferró al liderazgo del grupo B2 al cual pondrá en riesgo el próximo miércoles cuando reciba a República Checa. El gol de Lyndon Dykes le dio el 1 a 0 a los británicos sobre los Halcones en Glasgow.
Hampden Park vivió un triunfo súper valioso para Escocia que sueña con recuperar los años perdidos en un deporte que les apasiona y que solía darles oportunidades mundialistas. Más allá de eso, en el nuevo milenio jamás participó de una cita máxima como así tampoco de una Eurocopa por lo cual, marchar en lo más alto y haber batido a Eslovaquia ha sido una gran muestra de caracter para uno de los seleccionados más viejos del globo terráqueo.
Se jugaban 8 minutos de la segunda mitad cuando Dykes, hombre del Queens Park Rangers de Inglaterra, se filtró entre los centrales y empujó un centro de Stephen O´Donnell para inflar las redes de un Dusan Kuciak que no venía teniendo demasiado trabajo en la noche de Glasgow. Con el resultado a su favor, el Ejérctiro de Tartán apeló a lo que mejor le salía que era abroquelarse en el fondo y tratar de jugar ordenadamente.
Y si bien la visita no mereció irse derrotada de Hampden Park, en esa trabajo prolijo por parte del equipo vestido de azul radicó la victoria. El dueño de casa, cuando avanzaba, lo hacía de manera inteligente. Tanto fue así que, a diez del final, pudieron ampliar la ventaja pero el travesaño se lo negó a Oliver Mc Burnie.
Eslovaquia, última en el grupo y sin victorias en tres jornadas, buscará festejar el miércoles cuando reciba a Israel. Escocia, único invicto de la zona, ganó 1 a 0 y esperará conservar la cima cuando se mida contra una República Checa que está al acecho. Por el momento, el Ejército de Tartán disfruta de este «Lyndon» presente.