Uno le ganó un Mundial en 1974 y, luego, como entrenador lo eliminó de otro en 1990. Justamente en este último apareció el restante de los homenajeados. La Naranja Mecánica guardó respeto absoluto en un loable acto de caballeros y lealtad deportiva mientras Die Mannschaft brindó un cerrado y cálido aplauso tras el minuto de silencio.
Fue la primera vez que la Selección de Alemania jugaba como local en lo que va del año. En Frankfurt y ante los Países Bajos, la Federación aprovechó para rendirle un homenaje a dos grandes campeones del mundo que fallecieron en lo que va del año: Franz Beckenbauer y Andreas Brehme.
Las imágenes de ambos ídolos germanos se fueron replicando en las pantallas del estadio mientras los protagonistas del amistoso acompañaban formados en el círculo central. Entre los videos, claramente, aparecieron los juegos claves contra los Tulipanes.
Una vez terminado el minuto de silencio, todo el público en Frankfurt le rindió tanto a Beckenbauer como a Brehme un aplauso largo, estremecedor y emotivo. El homenaje fue sumamente respetuoso y luego empezó el partido con dos golazos entre Alemania y Países Bajos para seguir engalanando al deporte más hermoso del mundo.
Foto: Photo by Lars Baron/Getty Images
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