Sevilla se visitó de la Selección Argentina y triunfó en el clásico de la ciudad ante el Betis en el estadio Benito Villamarín. Un golazo de Marcos Acuña y un tanto en contra de Bellerín provocado por Gonzalo Montiel fueron los golpes que los nervionenses le dieron a los Verdiblancos en su propia casa. Fue superior en todo momento, debió ganar por una diferencia mayor y hasta se vieron beneficiados por la tonta expulsión de Guido Rodríguez en el local.
El comienzo perteneció a los visitantes con el control de la pelota y la generación de las situaciones más claras en los pies del argentino Lucas Ocampos, Rafa Mir y Rakitic. La respuesta bética fue certera con un tanto de Bellerín por debajo de las piernas de Bono pero el festejo culminó en una posición adelantada.
Volvió a atacar el equipo Rojo y se perdió dos chances más con Ocampos y Rafa Mir como protagonistas. El final de la etapa inicial terminó con un error que le costó caro a los Verdiblancos: el argentino Guido Rodríguez, que tenía una amarilla, hizo una innecesaria falta en la mitad del campo y se ganó la roja para complicar a su formación.
Ante la superioridad numérica de los hombres de Lopetegui, el peligro no cesó en el arco defendido por Claudio Bravo y el Albiceleste Marcos Acuña acertó una de los tantos intentos: Ocampos asistió con un pase atrás al lateral que la clavó al ángulo de frente al área. ¡Golazo para destrabar el clásico!
Hubo un atisbo de reacción del dueño de casa con una jugada riesgosa de Tello, sin embargo todo murió ahí y ni las variantes le cambiaron la cara al equipo de Pellegrini. Encima Gonzalo Montiel, de gran juego, se lanzó por su banda y provocó el segundo con un gol en contra de Bellerín para cerrar un duelo tradicional con una sonrisa roja.
Fueron dos goles de diferencia para el Sevilla pero pudieron ser más. Jugó mejor con once y con diez, y cerró un triunfo más en el estadio Benito Villamarín. El clásico quedó para los de Lopetegui.
Foto de Fran Santiago / Getty Images