El Porvenir y Deportivo Merlo no pudieron jugar su partido por las constantes lluvias y el inundado campo de juego de Gerli. Desde la llegada de nuestro periodista a las 10.30 horas estaba claro que el encuentro no se jugaría.
El árbitro Ezequiel Yasinski saltó a la cancha una hora y cuarto antes del inicio pero rápidamente se dio cuenta que el estado del césped no estaría en condiciones para que el duelo se disputara.
Se decidió esperar hasta las 11.15 horas pero nada cambió. «Acá no se puede jugar», dijo el juez principal cuando salió nuevamente a la verde gramilla y confirmó lo que todos esperábamos.
El partido fue suspendido y el martes a las 15.30 horas rodará la pelota si el tiempo lo permite. Gerli hizo agua y postergó la acción futbolística.