El Calamar volvió a sumar de a tres y empezó a despegarse lentamente en la tabla de los promedios. El Marrón, que tras vencer a Racing había empatado con Rosario Central y perdido con Defensa y Justicia, goleó por 4 a 1 al Decano en el Ciudad de Vicente López.
El sueño de Atlético Tucumán de triunfar y acercarse a los puestos de competencias internacionales se truncó otra vez. Así como tenía prácticamente ganado el encuentro frente a Patronato de Paraná y repartió unidades el lunes por la tarde, ahora sufrió el andar maravilloso del Platense de Claudio Spontón que no tuvo piedad ante de los de Pablo Guiñazú.
A pesar del triunfo, el Calamar arrancó perdiendo. A los 11 minutos, Leonardo Heredia quedó cara a cara con Luis Ojeda en el área chica y no perdonó semejante regalo. Sin embargo, de ahí en adelante, fue el Marrón quien tomó las riendas del asunto y salió, con actitud, a dar vuelta la historia en el norte del Gran Buenos Aires.
Platense tuvo el empate en una floja salida de Cristian Lucchetti que le permitió a Augusto Schott esbozar una palomita. Sin embargo, el ex Banfield se salvó de la macana porque el intento del otrora Talleres de Córdoba dio en el travesaño. Más allá de eso, los errores de Atlético Tucumán empezaron a repetirse y así los del Spontón aprovecharon el momento.
Matías Tissera, de gran presente, le ganó en velocidad a Yonathan Cabral que le tomó la patente cuando vio que se le escapaba. El delantero local quedó perfilado para definir y puso el 1 a 1 a la media hora del primer tiempo. Así marcharon al descanso y, luego, llegó el show de goles para el dueño de casa.
En el arranque de la complementaria, Horacio Tijanovich puso el 2 a 1 con un zurdazo rasante desde la puerta del área grande. Acto seguido, la visita se quedó con diez hombres por expulsión de Matías Orihuela y, allí, el panorama se complicó aún más para los del «Cholo» Guiñazú.
Con espacios, el Calamar sentenció el juego con un misíl teledirigido de Hernán Lamberti que se incrusó contra el ángulo superior derecho de Lucchetti. Más allá de eso, faltaba la frutilla del postre y fue, en tiempo de descuento, con un cabezazo de Tomás Sandoval de pique al suelo.
Atlético Tucumán, superado durante gran parte del partido y con muchas cosas por ajustar, volvió a su provincia con más dudas que certezas. Mientras tanto, Platense festejó el 4 a 1 que no sólo lo ubica más tranquilo en la zona de los promedios sino que también le permite seguir con la dulzura del gran trabajo que hace Spontón al frente de este grupo de jugadores.