Nada es suficiente para Defensa y Justicia que volvió a escribir una nueva página histórica para la institución. En el estadio Olímpico Atahualpa de Ecuador, el Halcón perdió por 1 a 0 ante El Nacional pero la ventaja de dos goles de la ida en Florencio Varela le alcanzó para clasificar por primera vez en su corta vida a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Altura, lluvia y aguante defensivo. Pro y contras de un conjunto dirigido por Sebastián Beccacece que lidió con el clima y los casi 2800 metros de Quito.
No fue fácil para el equipo de verde y amarillo. En el primer tiempo no se sintió cómodo y aguantó hasta los 20 minutos, momento en que los Criollos golpearon el arco de Ezequiel Unsain: Daniel Angulo recibió un balón en el área por un desborde y definió de primera para el 1 a 0. Los ecuatorianos continuaron con el asedio pero Defensa resistió. La única llegada clara de los argentinos llegó sobre el final de los primeros cuarenta y cinco minutos con un remate cruzado de Leonel Miranda tapado por Johan Padilla.
El juego de los locales en el complemento fue de mayor a menor. El elenco de Varela le puso una barrera efectiva a sus rivales y le impidió la llegada con peligro a los tres palos de Unsain. Los centros empezaron a ser moneda corriente y todo se le simplificó a los hombres de Beccacece que festejaron el pitazo del árbitro Eber Aquino y el pasaje a una nueva fase de la Sudamericana.
Sigue haciendo historia. Defensa y Justicia no tiene límites. Con sufrimiento pasó a los octavos de final de la segunda competencia más importante del continente y evitó con solvencia la altura de Quito.