
En el enfrentamiento entre el mejor de la Conferencia Este y el peor no hubo equivalencias: Detroit Pistons humilló a Indiana Pacers para alzarse con su 30º victoria en esta temporada tras marcador de 121-78.
Duelo de realidades opuestas en el Little Caesars Arena de Detroit. Por un lado, el mejor equipo de la Conferencia Este, los Pistons, que iban en busca de su 30º victoria en 40 presentaciones durante esta temporada; por el otro, el peor, los Pacers, buscando dar el gran golpe en su visita.
No hubo equivalencia: los Pistons humillaron a sus rivales
Desde el comienzo de pleito se vislumbró la abismal diferencia basquetbolística que tienen unos y otros de momento. Los dirigidos por J.B. Bickerstaff dieron cátedra en ofensiva pero principalmente en defensa, reduciendo a los Pacers a solamente anotar 11 puntos en los primeros 12 minutos para ya sacar una diferencia de 20 puntos.
Y lejos de cambiar la intensidad, el segundo cuarto reflejó la misma situación: los Pistons consiguieron 28 contra solamente 14 de los de Indiana, llegando al entretiempo con resultado demoledor de 59-25 que prácticamente sentenciaba al ganador de la noche.
Tal fue la diferencia que los Pistons se permitieron darle minutos en cancha a los 13 jugadores que componían su nómina, dándole descanso a sus principales figuras y actividad a habituales relevos o relegados de la plantilla.
Pero, más allá de la rotación, la historia siguió siendo favorable al local. Detroit también se llevó el tercer periodo por 33-28 y el cuarto por 29-25 para un categórico y humillante resultado final de 121-78 con 43 puntos de diferencia, concretando así su 30º victoria y manteniendo la ventaja respecto de Boston Celtics en lo alto.
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