Julián Álvarez no fue titular en el Manchester City para enfrentar al Everton pero antes del inicio del juego recibió una ovación imperdible del Etihad Stadium con el aplauso de todos los fanáticos para el jugador ciudadano campeón del mundo con la Selección Argentina.
El primero al ingresar al campo fue el futbolista albiceleste que lo hizo con la ropa de entrenamiento y su medalla de campeón colgada de su cuello. Las muestras de cariño cayeron desde todos los ángulos en el escenario de los Cityzens y también aparecieron sus compañeros para dedicarle un reconocimiento especial por el gran logro del ex River.
Con la timidez en las espaldas, Julián terminó su momento en el estadio del City, se sacó la medalla y se sentó en el banco de suplentes esperando su oportunidad de demostrar el crecimiento que le dio el Mundial.
