El pronóstico del clima había anunciado que existía una gran chance de precipitaciones para la hora del partido en Dortmund. Lo que empezó con viento y sin agua decantó en un diluvio descomunal en la noche del sábado para que se interrumpa el juego entre Die Mannschaft y la Dinamita Colorada.
A los 33 minutos del primer tiempo se escuchó un ruido muy fuerte en las afueras del estadio del Borussia DOrtmund. A esa altura ya llovía copiosamente pero al pleito se le agregó la descarga eléctrica que venía desde el cielo. Y Michael Oliver decidió frenar las acciones de la contienda entre Alemania y Dinamarca.
Con este panorama los protagonistas marcharon a los camarines y, al rato, comenzó a granizar en el verde césped de Dortmund. La televisión oficial informó que el partido estaba suspendido por inclemencias climáticas aunque se espera la información oficial por parte de UEFA.
Foto: Photo by TOBIAS SCHWARZ/AFP via Getty Images
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