El Xeneize jugará en Floresta después de ocho años. Más allá de una serie de resultados que no favorecieron a los de la ribera a lo largo de su historia en dicho recinto, la gran preocupación para los de Sebastián Battaglia de cara el cotejo de esta noche ante Barracas Central será el césped del Islas Malvinas.
El hecho de estar en segunda división y la cantidad de partidos que ya se disputaron este año en casa de All Boys generó un desgaste en el suelo que encendió alertas en el mundo Boca Juniors. El propio club, que hasta cambió de escenario cuando la Bombonera mostraba falencias en su gramilla, deberá tener en cuenta que la pelota no rodará como si fuese un billar.
Incluso, en la tarde de ayer, uno de los clásicos más atrapantes del fútbol porteño se llevó a cabo en el Islas Malvinas. Allí, el Albo goleó a Nueva Chicago por 3 a 0. Un día más tarde, la caprichosa volverá a presentarse en Floresta cuando Barracas Central reciba al Xeneize. Y, claramente, el estado del césped será un motivo de debate a lo largo de toda la semana entrante.