Un día como hoy, pero hace trece años, la selección argentina consiguió otra medalla en un Juego Olímpico, otra alegría para el deporte nacional. Esta vez fue la medalla de bronce ante Lituania, pero no fue sólo ese partido, de hecho, el torneo fue complejo por los duros rivales y las lesiones que aparecieron.
Un 24 de agosto el básquet argentino volvió a un podio, esta vez con caras nuevas y también repetidas de aquel mítico oro en Atenas 2004. Los que repitieron en Beijing 2008 fueron: Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni, Carlos Delfino, Leonardo Gutiérrez y Fabricio Oberto. Las nuevas caras en el equipo eran las de Pablo Prigioni, Juan Gutiérrez, Federico Kammerichs, Román González, Antonio Porta y Paolo Quinteros.
Al grupo lo abrieron con una derrota por 79-75 ante Lituania, pero esa caída le sirvió al equipo para ser imparable los partidos restantes. Australia, Croacia, Irán, y Rusia fueron las selecciones que sufrieron del poderío argento, y esta seguidilla de victorias posicionó a los nuestros en la segunda plaza del grupo con la clasificación asegurada.
En cuartos tocó Grecia, otra vez como en Atenas, el partido fue muy parejo y difícil, pero la aparición de uno de los jugadores más talentosos que tuvo el país, Carlos Delfino, catapultó a la celeste y blanca a las semis. El Cabeza anotó 18 puntos en un cuarto (el tercero), y tomó el mando de los ataques nacionales, fue un 78% la efectividad de el indomable Delfino.
Las semifinales contra USA Basketball fueron difíciles, una derrota por 101 a 81 y una severa lesión de Manu apagaron las ilusiones doradas del equipo. Pero todavía quedaba una chance más de medalla, ante Lituania por el bronce. El partido por el tercer puesto no fue fácil, de hecho, tuvo altos y bajos, por momentos eran los nuestros quienes tuvieron una gran ventaja, pero por otros fueron los lituanos quienes comandaron el juego. Con el reloj en cero y sin tiempo para más, el festejo nacional llenó los rincones del estadio y de nuestras casas.
Argentina fue nuevamente medalla olímpica, esta vez de bronce en un torneo complejo, con lesiones y equipos muy físicos y parejos. Pero los nuestros se aguantaron todo y volvieron al país, otra vez, con el premio colgado del cuello. Y fue así como Argentina ganó, hasta el momento, la última medalla en Juegos Olímpicos. La próxima cita será en Paris 2024 con las ilusiones intactas.