Ambos jugadores arribaron juntos al aeropuerto de Estambul para firmar sus respectivos contratos con el equipo turco.
De Nápoles, se fue una leyenda, aunque no como él esperaba. Dries Mertens abandonó a sus 35 años el club del cual se hizo máximo goleador, superando nombres como los de Diego Maradona y Marek Hamsik. “Napoli, cuánto nos divertimos…”, dijo el delantero en su despedida. Y vaya si lo hizo durante estos últimos nueve años: 148 tantos y 90 asistencias en un total de 397 partidos.
El belga había confesado que sus intenciones eran seguir en el Napoli, pero el presidente, Aurelio De Laurentiis, dejó en claro que quería recortar presupuesto para revitalizar al equipo con talento joven y renovado. Con la llegada de Victor Osimhen como principal referencia ofensiva, la presencia de Mertens en el ataque napolitano descendió considerablemente, aunque siguió siendo un revulsivo desde el banco, aportando 13 goles y tres asistencias en 1.736 minutos repartidos en 37 encuentros.
Mertens continuará su carrera en el Galatasaray, firmando contrato por un año con el conjunto turco con la opción de extenderlo por una temporada más, pero su corazón se queda en el sur de Italia, donde será reconocido como Ciudadano de Honor por parte del alcalde napolitano, Gaetano Manfredi. “No es un adiós, es un hasta luego”, fueron sus últimas palabras antes de emprender viaje a Estambul.
Por su parte, Lucas Torreira nunca se pudo asentar en el Arsenal y tuvo que salir a préstamo en el último mercado, siendo la Fiorentina el equipo más reciente con el que sumó minutos tras un paso poco exitoso por el Atlético Madrid. Con la Viola, mostró su faceta más goleadora y sumó cinco tantos -y una asistencia- en 35 partidos, mientras que con los Gunners duplicó los partidos jugados (87) pero apenas pudo aportar cuatro anotaciones, repitiendo ese número en pases de gol.
A diferencia de su compañero de viaje, el mediocampista uruguayo estampará la firma con el Galatasaray por los próximos tres años a cambio de una suma cercana a los siete millones de euros -más complementos- y ganando 2.5 millones netos más bonificaciones, 1.5 millones menos de los que recibirá Mertens como agente libre en tan solo una campaña en El infierno Turco. Refuerzos de lujo para Okas Buruk, que tendrá la obligación de dejar en el olvido lo hecho por el club la temporada pasada, en la que acabaron 13º de la Superliga y se despidieron en los octavos de la Europa League.