Diego Martínez piensa desde hace varios días en Estudiantes. Desde el viernes pudo poner en su cabeza los objetivos que tendrá de cara a la próxima temporada. Su pasado en el club fue como jugador, donde lo hizo en las temporadas 2001/02 y 2010/11. Ahora tendrá la difícil misión de otorgarle el premio más deseado para la gente de Caseros: el regreso a la Primera B Nacional.
«Es una gran alegría, es un crecimiento muy importante para nosotros. En este club pasé los mejores momentos como futbolista. Ahora, como entrenador, siento una gran responsabilidad de retribuir toda la confianza que nos dan. Queremos formar un equipo con una identidad bien definida y que sea protagonista en cada estadio, que esté asociado a un trabajo integral con el fútbol formativo», contó Martínez.
Estudiantes tuvo una evolución notable a nivel institucional en los últimos años. Y en nuevo director técnico hizo referencia a eso: «El crecimiento es muy grande desde lo institucional, desde lo social y desde lo estructural. Eso nos encanta y desde nuestro lugar queremos lograr que el hincha se acerque con ganas de ver al equipo y que se sienta identificado con nuestra forma de jugar y de sentir el fútbol».
Con objetivos y metas claras, a partir del miércoles comenzará el trabajo oficial: «Lo principal será formar un plantel competitivo que tenga una identidad ofensiva, un modelo de juego combinado y equilibrado, y que haya un trabajo mancomunado con el fútbol formativo y que los chicos de las juveniles sientan una chance real y posible llegar a formar parte de plantel profesional». Y aclaró: «Si logramos estas cosas vamos a conseguir los logros deportivos y llegar al sueño que todos anhelamos».
También hizo referencia a los refuerzos: «Serán de acuerdo a los jugadores que no renueven por diferentes motivos. El club y nosotros queremos mantener la base que realizó la última gran campaña y poder sumarle algunos nombres en puestos específicos. Nos gusta trabajar con grupos que no sean tan numerosos y tengan entre 25 y 26 futbolistas».